Hoy

Miguel Leal en la sede de la Comunidad de Regantes. :: e. domeque
Miguel Leal en la sede de la Comunidad de Regantes. :: e. domeque

«La campaña de riego de este año está garantizada»

  • Miguel Leal, Comunidad de Regantes de Orellana, La preocupación crece entre los agricultores, pero se hace un llamamiento a la calma

don benito. La falta de agua vuelve a generar preocupación para el campo extremeño en una campaña de regadío que se prevé incierta. Miguel Leal, presidente de la Comunidad de Regantes del Canal de Orellana desde hace dos legislaturas y con la que está vinculado desde hace doce años, hace balance de cómo es la situación y tranquiliza al hablar de una campaña normal.

¿Cuál es la situación actual de la Comunidad?

La situación es estable y buena. La comunidad no tiene ningún tipo de deuda o atrasos, con lo cual tiene una estabilidad total en este tema. Hemos tenido que abordar grandes inversiones, sobre todo en los últimos años, puesto que nuestra red de acequias es antigua y en algunos tramos de más de 50 años. Por tanto, es una red que ya tendría que estar cambiada totalmente, porque ya ha dado bastante de sí. Eso ha provocado estas fuertes inversiones. En los últimos ocho años hemos invertido alrededor de 45 millones de euros, entre lo que son convenios con Siasa, con el Ministerio de Agricultura, y lo que son obras a través del decreto de la Junta. A lo que se suman los convenios propios.

Además de en infraestructuras, ¿ha habido otras inversiones?

Hemos incidido en el uso de las nuevas tecnologías aplicadas al riego, estamos poniendo sistemas de puertas inteligentes, que se gestionan a través del teléfono. Y estamos instalando aforadores para controlar los consumos al máximo, porque el agua siempre es escasa y este año más si cabe. Además, estamos haciendo una gran transformación también en el tema informático para el día a día, porque la comunidad estaba un poco estancada. Actualmente, estamos casi a la cabeza en lo que es una comunidad de riego por gravedad, que es distinto a la del Zújar, que es una comunidad moderna con todo automatizado.

Uno de los temas más preocupantes es la sequía.

Sí, pero hay que destacar que la campaña de riego está garantizada, aunque es cierto que tenemos que ser muy consecuentes con lo que tenemos. Llevamos unos años de sequía, pero este ya es algo bestial, porque no ha llovido absolutamente nada. Esto nos va a obligar a consumir más agua, porque tenemos casi un 20 por cierto de superficie sembrada de arroz en la comunidad, de 42.000 hectáreas de tierra, y este es un cultivo que necesita más agua. Ahora se va a proceder a los encharques, pero no es lo mismo hacerlo con una situación de sequía, que cuando ha estado lloviendo. La tierra está seca y vamos a tener que gastar más agua.

¿Cuáles han sido las primeras consecuencias?

Ya hemos tenido que dar el agua antes. El año pasado vino la primavera tan mojada, fue un desastre, pero el agua la dimos a mediados de mayo, mientras que este año la hemos dado en abril. Y de no coincidir con la Semana Santa la habríamos dado antes.

¿Hay preocupación entre los agricultores?

Es lógico que haya preocupación, porque hay mucho en juego. Los agricultores tienen hechas muchas inversiones y quieren hacer una campaña normal. La falta de lluvia preocupa, porque sabe la cantidad de agua que se necesita y si no cae, difícilmente se va a poder hacer la campaña. Intentaremos concienciar a la gente para que procuren ahorrar todo lo que se pueda, porque lo que no gastemos va a estar ahí para el año que viene. Ojalá en 2018 tengamos que aliviar los pantanos porque se han llenado. Sabemos que esto son ciclos y ahora toca el de sequía, que esperemos que se rompa pronto. La preocupación no es solo este año, lo importante es que una vez que pase, llueva en invierno. Porque los pantanos están en un 56 por ciento y, si no llueve, el año que viene vamos a tener muchas restricciones, como es normal.

¿Y a título personal?

Sí, lógicamente me preocupa. Yo también soy agricultor, en Palazuelo, me dedico al cultivo del arroz. Por tanto, vivo esa preocupación porque sé que el arroz es un cultivo que necesita de más recursos hídricos, y por partida doble, por la parte mía y por la de los agricultores.