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Fernando Valverde, en su explotación ganadera. :: CEDIDA
Fernando Valverde, en su explotación ganadera. :: CEDIDA

«Necesitamos agua para el campo, tiene que llover ya»

  • Este productor está dentro de la asociación de criadores de ganado vacuno charolés

  • Fernando Valverde Ganadero y agricultor

Fernando Valverde, natural de la población cacereña de Albalá, lleva una vida dedicada al campo. Desde muy pequeño, comenzó a ayudar a su padre, también ganadero. A partir de ahí, no se ha apartado de este mundo. Ahora, cuenta con una explotación de medio centenar de cabezas de ganado vacuno charolés selecto. De hecho, pertenece a la Asociación de Criadores de Ganado de España de esta raza, cumpliendo todos los requisitos. Esta labor la compagina con la agricultura. Concretamente, cuenta con una plantación de olivos e higueras.

¿Cuándo tuvo su propia explotación ganadera?

Primero estuve con mi padre. Después, a los 25 años, ya monté mi propia ganadería. En primer lugar tenía ganado cruzado. Después, comencé con la charolesa y me apunté a la asociación nacional, hasta ahora. Sigo teniendo algunas cabezas cruzadas, pero ya muy pocas. Esos animales van dedicados a carne. El ganado selecto va para vida y, en algunos casos, también para carne. Estoy satisfecho con la labor que llevamos a cabo.

¿En qué consiste su trabajo?

El trabajo en el campo es duro, lo ha sido y lo será toda la vida. Hay que tenerlo claro. Sin embargo, es necesario. En lo que a mi respecta, además, tengo que decir que es una tarea que me gusta.

¿Cómo son los animales que tiene en su explotación?

Creo que tengo unos animales buenos porque, a lo largo de los años, nos hemos esforzado para ir mejorando la ganadería. Vamos teniendo mejor genética en los animales. Eso es importante.

¿Cómo se vende ese ganado?

Suelo ir a las ferias más cercanas, como puede ser la feria de Albalá y la Agroganadera de Trujillo. En esos dos puntos, se me suele dar bastante bien. La verdad es que el ganado que presento tiene una gran aceptación, no me puedo quejar. También vienen ganaderos al campo para comprar hembras o machos. Son tanto de Extremadura como de otras comunidades, como puede ser Andalucía. Creo que el trabajo da resultado, porque el ganado interesa. Para ello, hay que estar muy atento a los animales y a sus cuidados.

¿Solo tiene vacuno?

He tenido también ovejas, pero las he vendido casi todas. Son unos animales muy sacrificados. La vaca da menos trabajo. Por tanto, las quiero ir quitando.

La labor de la ganadería se complementa con los olivos y las higueras.

Así es. Se trabaja para obtener un fruto y darle salida al mercado. Yo, en este caso, me he apuntado a la cooperativa de Zarza de Montánchez. Creo que hemos salido mejor que otros años. Se debe a que antes teníamos que ir yendo a unos y a otros para vender el producto.

¿Son muy sacrificado también los olivos y las higueras?

Ahora las estamos preparando. Las hemos estado cortando y echando el abono. Siempre tenemos cosas que hacer. Por tanto, también son sacrificadas. En el verano, tenemos que estar pendiente para recoger los higos y que no se mojen. Como les caigan dos gotas de agua, se van. Las aceitunas son más sufridas.

La lluvia

¿Cuál de sus facetas (agricultor y ganadero) prefiere?

Pues de todo un poco. De este modo, si se te pasa una cosa, tienes otra. El año pasado, tuvimos la suerte de recoger hasta el último higo. Sin embargo, este año ha habido pocas aceitunas. Los olivos ahora parece que están bien. Lo importante ahora es que necesitamos agua para el campo. Tiene que llover ya. El campo se está secando. Lo necesitan los árboles y el ganado.

¿Cómo lleva el tema administrativo y el papeleo?

Tienes que andar pendiente de los papeles. Es necesario. Como se te pase alguno, ya no andas bien. No te puedes descuidar, porque sino, te sancionan. A veces, hay que dejar de hacer cosas en el campo para dedicarte a los papeles. Lo peor es que no sabes las horas que le vas a echar. Es como si fuera un trabajo más. Nosotros, por suerte, tenemos una agencia para hacer todos los trámites.

¿Continuarán sus hijos con la tradición del campo?

Tengo dos hijos. Ellos me ayudan siempre que los necesito, pero tienen sus cosas que hacer. Además, ven que su padre está todo el día detrás del ganado. Les gusta menos.