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Monforte, en una de las fincas, con un ternero. :: r. m.
Monforte, en una de las fincas, con un ternero. :: r. m.

«Los precios se mantienen gracias a las exportaciones»

  • Rafael Monforte, ganadero de vacuno, señala que los precios de la carne permanecen estables gracias a las ventas a los países árabes

Rafael Monforte cuenta en la actualidad con una explotación ganadera en fincas ubicadas en términos municipales de Talayuela y Tiétar, que asciende a cerca de 150 cabezas.

Comenta que en principio usted era agricultor.

Así es. En mi familia hemos sido cultivadores de tabaco. Mi padre tuvo una explotación tabaquera hasta el año 1995. Y en ella estuve trabajando, ayudando en todo desde que era bien joven, hasta entonces. Tenía 26 años de edad y desde ese momento nos reconvertimos a la ganadería.

¿Por qué lo hicieron?

Porque era una explotación pequeña, con una producción aproximada de unos 20.000 kilos anuales. He de decir que dejamos el tabaco en la época buena, cuando se ganaba dinero, pero es que además teníamos otros negocios, como la administración de loterías de Talayuela, y había que atenderlos.

Sin embargo la realidad es que no abandonaron el campo, porque siguieron relacionados con el mismo aunque ya como ganaderos.

Claro. Es que a mí me gusta el campo y quería seguir vinculado de alguna forma. Entonces vimos que criar vacas era una cosa más sencilla para nosotros y que nos quitaba menos tiempo que el cultivo del tabaco.

Ya son más de dos décadas con el ganado bovino. ¿Cómo han evolucionado en este tiempo?

Pues recuerdo que empezamos con unos 20 animales, entre mi padre y yo. Y ahora sumamos cerca de 150, que criamos en fincas de Talayuela y Tiétar. Por otro lado recuerdo que hace 20 años había más ayudas para el sector que ahora, mientras que sin embargo los costes de producción, como puede ser el pienso y el arriendo de las fincas, son cada vez más caros.

¿Podría vivir exclusivamente de la explotación ganadera?

La verdad es que estaría complicado, ya que económicamente no se ve ninguna cosa que sea rentable, con los costes que antes decía cada vez más caros. Nosotros por ejemplo, que ahora tenemos 150 cabezas, no aumentamos el número porque ya se pasaría de nuestras posibilidades. Aun así podríamos vivir de ello, pero no sería un gran negocio. Se puede vivir con cierta cantidad de vacas, se puede subsistir, pero hay que decir que gracias a las ayudas de la PAC (Política Agraria Común de la Unión Europea). Sin ellas sería totalmente insostenible para el pequeño y mediano ganadero. Y lo malo es que la PAC está en constante reforma, y cada reforma viene con un recorte. Más grande o más pequeño, pero siempre recortan en algo y nunca mejoran, por mucho que los políticos se empeñen en decir lo contrario.

No obstante insiste en que no son pocos los problemas a los que el ganadero ha de hacer frente para sacar adelante su explotación.

Es que es verdad. Por ejemplo, por tener estas ayudas, estamos sometidos a controles muy estrictos, como son los saneamientos. En este caso se trata de un problema muy grave por la cantidad de reses que dan positivo, por ejemplo, en tuberculosis. Es algo muy gravoso y hay un gran problema con ello, la verdad. Por suerte nosotros tenemos la máxima calificación porque nunca hemos tenido ningún positivo, pero vemos que en toda la zona está siendo un problema muy grave, causando grandes pérdidas a los ganaderos porque las reses que dan positivo hay que sacrificarlas.

¿Y las ventas?

A la hora de vender también hay bastantes altibajos, así que tampoco tienes la certeza sobre el precio al que finalmente lo venderás. Sin embargo lo cierto es que últimamente los precios están más estables, principalmente gracias a las exportaciones. Y en buena parte a las que se llevan a cabo a los países árabes. Es más, creo que si estas exportaciones cayeran... no quiero pensar en lo que pasaría con el sector, a pesar de las ayudas.