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LA DESBROZADORA

¿Hay leche de vaca extremeña?

Donde hoy están las dependencias de la Policía Municipal de Cáceres, ha habido de todo. Fue garaje militar al aire libre durante la Guerra Civil y campo de fútbol durante años. Ahí jugó el Cacereño en su única temporada en Segunda División. Cuando el estadio desapareció, se instaló en ese altozano, junto a la estación de ferrocarril, una central lechera llamada Ilcasa (Industrias Lácteas Cacereñas Sociedad Anónima), que surtía de leche fresca de vaca a los hogares de la capital y alrededores tras desaparecer las tradicionales lecheras. En ese tiempo, en Extremadura aún producíamos y envasábamos nuestra propia leche de vaca. Ahora, es uno de los pocos sectores agropecuarios en el que no somos punteros, pero aún quedan 80 explotaciones agrupadas en torno a cooperativas de Valdelacalzada y Casar de Cáceres, con 5.000 vacas (en España, 400.000), que producen 25.000 toneladas de leche. Es solo el 0.5% de la leche de vaca española. Podemos consumir leche más o menos extremeña, me refiero a 'La Casareña', envasada en Zamora por GAZA, pero formando parte de un proyecto conjunto con la cooperativa Cooprado de Casar de Cáceres. La compré el otro día, la bebí fría y no tiene nada que envidiar a otras leches de vaca. Una asignatura pendiente es un etiquetado de la leche que informe claramente de su origen. En ese sentido, y ante la invasión de leches extranjeras y el problema que ello provoca a nuestra agricultura, no está de más saber que los supermercados alemanes Lidl han decidido vender solo lácteos españoles.