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Luis Alcaide es agricultor jubilado. :: g. c.
Luis Alcaide es agricultor jubilado. :: g. c.

«No ha sido un mal año de lluvias en Tierra de Barros»

  • Cuenta con datos de pluviometría desde 1989 y asegura que en la última década la media de precipitaciones ha sido de unos 500 litros

  • Luis Alcaide Agricultor y aficionado a la meteorología

Siempre se ha dicho que no hay mejor meteorólogo que el hombre del campo. Luis Alcaide es un agricultor jubilado que desde 1980 empezó a medir el agua de lluvia que caía en Tierra de Barros y que luego comparaba con los datos que manejaba el perito director de la Estación Enológica de Almendralejo. Desde 1989, Alcaide cuenta con datos reales sobre la pluviometría en una zona agrícola por excelencia.

¿Cómo empezó esa afición a la pluviometría y la meteorología?

Bueno, se dice que los hombres del campo son los más religiosos que hay. Siempre estamos mirando al cielo. Por los años 80 me hice de un pluviómetro y me dio por medir el agua que caía y luego lo comentaba con Ramiro, de la Estación Enológica, y comparábamos los datos.

¿Y coincidían?

Pues no, siempre variaban algo. Es verdad que se suele variar, pero poco. Sin embargo, una tormenta sí que puede hacer variar la lluvia caída de una zona a otra del mismo municipio hasta en diez o doce libros, pero en tormenta.

Y después de analizar los datos, ¿qué años han sido los más destacados, cuál ha sido el más lluvioso?

Pues el más lluvioso fue 2010, año en el que cayeron 743 litros. También en el año 97 llovió mucho en la comarca; en Almendralejo cayeron 663 litros.

¿Y la última sequía cuándo fue?

La sequía más gorda de los últimos años ha sido la del 90 al 95. Por ejemplo, en el año 1995 cayeron algo menos de 200 litros, más de tres veces menos que en el año 2010. La suerte es que ese año las lluvias permitieron al campo de Tierra de Barros reponerse.

¿Qué consecuencias tuvo en el campo esa sequía?

Pues que la uva perdió muchísimo peso. Cogías el esportón y la uva venía vacía. La uva sintió mucho esa falta de agua, mucho más que la aceituna.

Y ahora, ¿cómo son las precipitaciones en Tierra de Barros?

Pues este último año no ha ido mal la cosa. Han caído 521 litros. Pero en 2015 sí que se notó la sequía en el campo, sólo cayeron 356 litros de agua de lluvia.

¿En general, se nota el cambio climático. Hay muchos cambios en las temperaturas y las precipitaciones?

Lo que más se ha notado es que antes había días en los que llovía más, incluso se podía llegar en ocasiones a los 20 o 40 litros en un solo día. Pero ahora llueve con pena, como decimos los del campo.

Aunque el cómputo general es similar en precipitaciones, pero llueve más poco a poco, por ejemplo, de 4 a 7 litros.

Eso tiene consecuencias en el campo porque como las raíces de los olivos, por ejemplo, están más profundas, y también de las viñas, el agua de lluvia no llega a las raíces. Es cierto que la humedad y el agua también le llega a la planta por las hojas, no sólo por la raíz, pero sí que es fundamental esto.

La comarca de Tierra de Barros está teniendo suerte, porque en otras zonas de Extremadura ha habido tormentas y lluvias torrenciales que han echado a perder parte de la cosecha.

La verdad es que estamos teniendo suerte, a Dios gracias. En los últimos años no ha habido granizadas ni tampoco riadas.

Te voy a contar una curiosidad, con las obras de la carretera de circunvalación hace ya una década se formaron dos albercas naturales que han permitido que no haya riadas en los últimos años tampoco en la ciudad.

Antes sí que se tiraba lloviendo muchos días y se notaba en el campo...

Antes perfectamente se podía tirar lloviendo quince o veinte días. Y en el campo eso hacía que se formasen lo que los agricultores llamamos 'remanaeros'. Incluso nacían peces en ese agua almacenada por la lluvia continua.

¿Las cabañuelas siguen teniendo razón?

Bueno, a mí me gusta consultarlas, era la previsión del tiempo que había antiguamente. En general sí, pero hay días en los que no coinciden las previsiones con lo que ha pasado. Sobre todo, en primavera y otoño.