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La alimentación líquida, un sistema que aún no ha cuajado en España

 Despensa. En las tolvas se almacena el pienso de cebo y el de crecimiento.
Despensa. En las tolvas se almacena el pienso de cebo y el de crecimiento.

La utilización de alimentos líquidos en el ganado porcino es un sistema ancestral que se vio desplazado por el desarrollo de las industrias de piensos durante el siglo pasado. Aún así en determinadas regiones de Europa, donde los granjeros son productores y autoconsumidores de cereales o donde es relativamente fácil conseguir subproductos de la industria agroalimentaria, se fueron paralelamente desarrollando equipos o sistemas de distribución de alimentos bajo forma líquida.

El avance en nuevas tecnologías conseguido en las últimas décadas y la progresiva introducción de los ordenadores en la agricultura han permitido desarrollar equipos informatizados y maquinaria completamente automatizada en los principales países productores de porcino como Alemania, Francia, Holanda, Dinamarca y Bélgica, donde más del 65% de los cerdos de engorde se alimentan con piensos en forma líquida.

Sin embargo, en España, este sistema no acaba de cuajar y está implantado en menos del diez por ciento del total de las explotaciones ganaderas del país. En la mayoría de los casos, su inversión inicial se ha convertido en el principal impedimento para el desarrollo de esta herramienta.

Los expertos en este sistema destacan que «la instalación de alimentación líquida automatizada exige inversiones importantes, por lo que sólo suele estar justificada en unidades de producción suficientemente grandes, generalmente superiores a las 500 plazas de engorde en granja».

Pero también apuntan que «de una buena inversión, se pueden obtener grandes resultados». Según la Guía Técnica para Alimentación del Cerdo publicada por el Ministerio de Agricultura, «la alimentación eficiente de los cerdos es una de las prácticas más importantes de una porqueriza, ya que de ella depende no solo los rendimientos productivos de los cerdos, sino también la rentabilidad de la granja». Y es que la alimentación representa entre un 80 y un 85% de los costos totales de este tipo de producciones que ocupa el primer lugar en España en cuanto a su importancia económica.

El sector porcino representa en nuestro país el 34,2 % de la producción final ganadera. Es por tanto el sector más importante de nuestra ganadería y el que contribuye en mayor medida en la renta de nuestros ganaderos, según los datos del Ministerio de Agricultura.

A nivel mundial, la Unión Europea es el segundo productor de carne de porcino, después de China. Individualmente España es la cuarta potencia productora (después de China, Estados Unidos y Alemania). Dentro del marco comunitario, España es el segundo país de la UE en cuanto a producción de carne de porcino, con un 17,3% del censo y un 15,5% de las toneladas producidas.

Por comunidades autónomas, Extremadura es la segunda región con mayor número de cerdos ibéricos puros certificados conforme a la Norma de Calidad del Ibérico, que entró en vigor en enero de 2014, pero es la primera en el caso de los cerdos ibéricos de bellota. Andalucía es la que mayor número de cerdos ibéricos puros ha certificado, con alrededor de 71.700 ejemplares.

De esta forma, según los últimos datos del Registro Informativo del Ibérico, Riber, del Ministerio de Agricultura Alimentación y Medio Ambiente, las certificaciones llevadas a cabo en Andalucía están muy por encima, alrededor de 62%, de la siguiente comunidad productora de este tipo de ibérico, Extremadura, donde se certificaron unos 45.000 animales.

Se tornan las posiciones si se tiene en cuenta el número de cerdos ibérico de bellota, ya que en este caso es Extremadura quien encabeza el ranking, con 222.900 animales, lo que supone alrededor del 53% del total. Andalucía, con 150.700 reses -el 36,03 por ciento del total- ocupa la segunda posición.