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Jiménez poniendo a punto un cortacésped. :: e.g.r.
Jiménez poniendo a punto un cortacésped. :: e.g.r.

«Ahora se opta más por reparar y la segunda mano»

  • Este joven moralo llegó al mundo de la mecánica agrícola tras años dedicado al montaje de sistemas contra incendios

  • Iván Jiménez Gómez Mecánico

Junto a su cuñado y su suegro, en el año 2004 fundó la empresa Navalmotos Gabriel, centrada en la reparación y mantenimiento de maquinaria agrícola y de jardinería, así como de motocicletas.

¿Cuánto tiempo lleva dedicado a la mecánica?

Con el taller llevo doce años. Hasta entonces me había dedicado al montaje de sistemas contra incendios, trabajé mucho en Madrid y por aquí, por la zona. En el año 2004 comenzamos con el taller mi suegro, mi cuñado y yo. Y aquí estamos.

¿Qué parte de la mecánica trabajan?

Principalmente mecánica agrícola y de jardinería, como es la relacionada con motoazadas, motosierras, motocultores, quads, generadores eléctricos a motor... Tocamos todo lo relacionado con el campo, así como las motocicletas, ya sean de campo o no.

Comenta que también llevan el mantenimiento de fincas...

Así es. En estos doce años llevamos haciéndonos cargo del mantenimiento integral de la maquinaria de las fincas, incluyendo el traslado hasta la misma, remolque de vehículos al taller, reparación en la misma finca, etcétera.

En este tiempo, ¿cómo ha evolucionado el sector, en lo que a su negocio se refiere?

Pues la verdad es que no nos podemos quejar, hasta ahora se va manteniendo. Es cierto que hubo una época un poco más dura, entre los años 2009 y 2011, que fue cuando la crisis más estaba afectando a todo el mundo, y de hecho aún sigue perjudicando a mucha gente. Por poner un ejemplo, hemos llegado tener maquinaria en depósito hasta cinco años porque el agricultor no tenía para pagar. Por suerte ahora parece que la cosa está mejor, comenzó a mejorar en 2012. No como la época de 2005 a 2008, que parecía que todo el mundo tenía dinero para todo, pero la verdad es que no nos podemos quejar.

¿Qué diferencias hay entre, por ejemplo, el trabajo en el año 2006 y el 2016?

Pues que por ejemplo si la reparación llegaba al 40% del valor nuevo de la máquina, el dueño solía optar por comprar otra nueva y no arreglarla. Sin embargo ahora la mayoría opta por la reparación, aunque el presupuesto sea del 50% de su valor nuevo o incluso más. Por otro lado a la hora de comprar la gente busca ahora más cosas de segunda mano y menos lo nuevo. Se nota que hay menos dinero.

¿Considera que los problemas que atraviesa el sector agropecuario, como la incertidumbre del sector tabaquero, acabará afectando a toda la comarca?

Claro que sí, aquí es lo que hay. En 30 o 50 kilómetros a la redonda lo único que hay, o al menos principalmente, es tabaco y pimiento para pimentón, y para de contar. Cuando el agricultor, o el ganadero, tienen problemas, tal vez no afecte a todos en primera instancia, pero tarde o temprano llega. Es decir, que si la mayoría de las personas viven directamente de la agricultura y el agricultor no tiene dinero, evidentemente no se lo va a gastar. Ni en reparar su maquinaria ni en comprar nada. Al final todo es una cadena. Ni arreglarían su coche ni su moto ni nada.

Aunque la empresa nació en 2004, alguien de la empresa lleva muchos años en el sector...

Sí, mi suegro. Empezó hace más de 40 años en una empresa que también reparaba motos y maquinaria agrícola. Él recuerda que incluso antes se reparaban más motos que maquinaria de campo, pero que en los últimos 20 años el volumen de reparaciones de ambos tipos se han nivelado. No obstante la verdad es que este año lo que más estamos tocando son las motos, aunque por supuesto también hacemos muchos trabajos sobre maquinaria relacionada con la jardinería, como son cortacéspedes, desbrozadoras, cortasetos...