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«La de ganadero y agricultor son de las profesiones más duras»

Ismael Huertas en su plantación de ciruelas . :: f. h.
Ismael Huertas en su plantación de ciruelas . :: f. h.
  • Cuenta con una explotación de quince hectáreas, diez de ciruelos y cinco de melocotón y nectarina

  • Ismael Huertas Sánchez | Agricultor de Villanueva

Ismael Huertas es un agricultor de Villanueva de la Serena de 41 años. Licenciado en Ciencias Políticas y con un master en dirección de recursos humanos, este socio de la Crex de Valdivia es conocido también ya que fue concejal del Ayuntamiento villanovense ocho años. Tras dejar la política, ahora de nuevo está volcado de lleno en la agricultura.

¿Cómo llegó a la agricultura?

Llegué por tradición familiar, ya que mi padre se dedicó toda la vida al campo y más concretamente a la fruticultura. Desde muy pequeño se me fue inculcando el aprecio por todo lo relacionado con el campo.

¿Lleva mucha superficie?

Actualmente dispongo de 15 hectáreas de frutales, 10 son ciruelos y 5 melocotón y nectarina. También tengo una plantación de arándanos en invernadero, la cual ha empezado este año a producir una pequeña cantidad. Es un cultivo novedoso aquí, pero muy de moda en otras partes, como Huelva. La explotación la llevo sólo.

¿Es sacrificada esta profesión?

La profesión de agricultor, al igual que la de ganadero, son de las profesiones más duras, menos comprendidas y que más sinsabores dan a quien las desarrolla. Son duras porque gran parte de los días del año los dedicamos casi en exclusiva a las labores requeridas en nuestras explotaciones. Menos comprendidas, porque hay un sentimiento no generalizado, pero sí importante, de que la gente del campo vivimos de las subvenciones, algo que solamente pueden afirmar aquellos que ni tienen conocimiento ni familiares ni amigos que se dediquen a esta dura pero bella profesión. Y sinsabores, porque no hay una regla de tres que te diga que invirtiendo todo tu tiempo y todo tu capital vayas a conseguir lo que deseas. Todo lo contrario, hay una serie de circunstancias que hacen del agricultor un ser siempre expuesto a vicisitudes ajenas a él, que lo hacen desdichado en muchas ocasiones.

¿Hay algún cultivo rentable en la actualidad?

En la actualidad se habla de almendros, berris (frutos rojos), pistachos, etcétera. pero en mi opinión, esto ya se ha visto en otras épocas: ciclos en los que predominan unos cultivos respecto a otros, pero pasando esos ciclos todo vuelve al principio y lo que era rentable deja de serlo y viceversa. En relación con la fruta tenemos el ejemplo claro: ahora se demanda fruta temprana, de mayo y junio, que es la más rentable, pero ya se empieza a observar que la fruta más tardía, de julio y agosto, no a mucho tardar será la más rentable porque hemos sobreproducido en fechas tempranas y hemos olvidado la tardía. Por lo tanto, y en conclusión, la rentabilidad de un cultivo no la podemos medir sólo en uno o dos años. Yo creo que debemos mirar en un ciclo de al menos cinco años y la fruta tardía (melocotón y nectarina), sobre todo de agosto, va a marcar la tendencia en un futuro a corto y medio plazo.

¿Cuál cree que son los principales problemas del sector?

Hay muchos. Precios de nuestros productos, rentabilidad de explotaciones, trabajadores para el campo, profesionalización. Las soluciones creo que son más complicadas de señalar que la tipología de los problemas, ya que si no fuese así, ya estarían resueltos los mismos. Desde mi punto de vista, el principal problema y a la vez obstáculo para conseguir explotaciones rentables radica en los bajos precios que recibimos por nuestros productos en relación con los costos altos de producción de los mismos. La solución podría ser marcar pautas a través de las políticas europeas (PAC) para que los agricultores tengan la seguridad de que sus productos cuesta producirlos por dinero y que van a recibir por ellos al menos 'x + y'. Esa ecuación deben garantizarla nuestros políticos a través de los medios legislativos que tienen a su disposición.

Pertenecer a una cooperativa es vital para un agricultor hoy, ¿no?

Hoy en día el pertenecer a una cooperativa yo diría que es esencial en el afán de superación y ventajas respecto a otras formas de comercialización. Y es que a través de nuestras cooperativas somos nosotros, los agricultores los que nos implicamos en la gestión casi diaria de las mismas, haciéndonos también partícipes de los beneficios sociales de las mismas y reduciendo los riesgos económicos de nuestra labor. En mi caso, Crex creo que está haciendo una labor por sus socios que es interesante: ayuda en la modernización de maquinaria, variedades, financiación de fitosanitarios, etcétera.

Usted que ha sido político, ¿dónde se encuentra más cómodo, en el campo o en el despacho?

Yo he sido un afortunado, y lo puedo decir con total seguridad y orgullo, ya que he realizado los estudios que he querido, he desarrollado una labor muy interesante a nivel de política local, que es la más gratificante y la que más te desarrolla como persona, pero a día de hoy, me quedo con la agricultura. Tengo que hacer realidad aquello por lo que llevo unos años luchando, que es lo mismo por lo que han luchado otros que hoy día ya no se encuentran con nosotros, y es el conseguir vivir dignamente, honradamente y desarrollando una labor que genera economía, trabajo, desarrollo y, sobre todo, que hace de aquel que practica la agricultura una persona mejor.