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El Brexit preocupa por sus efectos en las exportaciones y en la PAC

Cerca de dos tercios de la producción de picotas del Valle del Jerte tienen como destino el mercado británico. :: hoy
Cerca de dos tercios de la producción de picotas del Valle del Jerte tienen como destino el mercado británico. :: hoy / HOY
  • Extremadura vende cada año al exigente mercado del Reino Unido mercancías por valor de 90 millones de euros, con la picota del Jerte y la ciruela como productos estrella

Es pronto para saber, ni siquiera de forma aproximada, cuáles van a ser las consecuencias para la economía de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el famoso Brexit. Más allá de los primeros efectos inmediatos, como la caída de las bolsas y de la cotización de la libra esterlina, se abre un panorama de incertidumbre que tiene en alerta a todos los sectores, entre ellos el agroalimentario, y que no empezará a aclararse hasta que se inicien las negociaciones políticas sobre los términos en los que se producirá la segregación.

Para hacerse una idea del posible alcance que tendrá el Brexit en el campo extremeño conviene tener en cuenta algunas cifras. El Reino Unido es el sexto socio comercial de la región a nivel internacional, ya que compra anualmente productos extremeños por importe de unos 90 millones de euros. En el sector de la fruta es el principal importador, sobre todo de ciruelas y cerezas. Cerca del 60% de las picotas del Valle del Jerte y dos terceras partes de las ciruelas cultivadas en Extremadura son para el mercado británico. También compran gran parte de la producción regional de melocotones y de tomate concentrado. No obstante, el consejero de Economía de Infraestructuras de la Junta, José Luis Navarro, respondió en el mes de julio a una pregunta del PP en la Asamblea de Extremadura que el Brexit afectará más a la circulación de personas que de mercancías, si bien acto seguido matizó que, en todo caso, es algo «difícil de evaluar en estos momentos».

Según el Informe Mensual de Comercio Exterior, entre enero y abril de este año las exportaciones extremeñas al Reino Unido alcanzaron los 18,4 millones de euros, lo que supone un 4% del total de las ventas al exterior. Mientras, la región importó productos británicos en el mismo periodo por valor de 3,4 millones de euros.

La demanda británica se caracteriza porque es muy exigente en materia de calidad, hasta el punto de haber influido en los últimos años en el sector agrario extremeño, que se ha visto obligado incluso a establecer protocolos de calidad específicos para las cadenas de distribución de ese mercado, especialmente en la ciruela y la cereza. La repercusión del Brexit en el mercado dependerá de la voluntad de los británicos de mantener la actual libre circulación de productos, o por el contrario regresar a una política proteccionista de barreras arancelarias que encarecería las exportaciones. Se trata, en cualquier caso, de algo imposible de prever hoy en día mientras no comiencen las negociaciones y se destapen las cartas.

En cambio, tal y como apuntan fuentes de las organizaciones profesionales, sí hay productores extremeños que se han visto ya afectados por el Brexit. Son los que habían cerrado operaciones en libras esterlinas antes del referéndum del pasado 23 de junio. En los días siguientes la cotización de la moneda británica se desplomó más de un 20% en relación al euro, de modo que las empresas y cooperativas que hayan vendido su producción en libras habrán visto caer sus ganancias en la misma proporción.

Al margen de la posible influencia en las exportaciones, hay una consecuencia del Brexit que sí es previsible y que no se presenta como nada positiva concretamente para el campo extremeño. Se trata de la PAC, ya que el Reino Unido es un contribuyente neto en la Unión Europea y, cuando deje de aportar, las primeras estimaciones apuntan a que el montante total de las ayudas agrarias se verá reducido entorno a un 5%. No se sabe por el momento si el resto de las principales potencias de la UE estarían dispuestas a compensar lo que deje de dar Gran Bretaña incrementando ellos su contribución.

Sin precipitarse

Los agentes del sector consultados por HOYAgro coinciden en que, si bien no esperan un gran impacto global del Brexit en el campo extremeño, este sí podría llegar a ser importante en algunos productos determinados. Insisten sin embargo en que eso no se sabrá con certeza hasta que conozcamos las nuevas reglas del juego fiscales para la circulación de mercancías, si es que llegan a cambiar. En todo caso, la recomendación general tanto a las administraciones como a las empresas y a los pequeños productores es no tomar decisiones precipitadas y esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos.

Mientras el debate sobre el Brexit se desarrolla en las altas esferas internacionales, a nivel local empiezan también a organizarse foros de discusión, aunque por el momento no han llegado a Extremadura. La Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de Andalucía, una región que también tiene al Reino Unido entre sus principales socios comerciales, organizó el pasado 25 de julio una jornada abierta a la ciudadanía sobre las posibles consecuencias para el campo andaluz. Iniciativas similares se están llevando a cabo en otras comunidades autónomas ante la incertidumbre y la gran demanda de información que se está generando en el sector.

También en julio, un encuentro celebrado en Madrid bajo el título 'Los efectos del Brexit en la internacionalización de las empresas españolas' tuvo como principales conclusiones que ahora mismo lo único que hay es incertidumbre sobre el futuro y que el impacto, sea cual sea, será muy asimétrico dependiendo del grado de exposición al mercado británico que tenga cada empresa o cada sector de actividad. Por lo tanto, toca esperar.