Teherán, 15 jul (EFE).- Las Fuerzas Armadas de Irán no cerrarán el estrecho de Ormuz, la boca del golfo Pérsico, sin una orden del líder supremo del país, el ayatolá Ali Jamenei, dijo hoy el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Sayed Hasan Firuzabadi.
En declaraciones a los periodistas en una reunión celebrada hoy en Teherán por los comandantes del Cuerpo de Guardianes de la Revolución iraní, Firuzabadi repitió que disponen de "un plan para cerrar el estrecho de Ormuz, pero su ejecución necesita el permiso del líder supremo".
"Las Fuerzas Armadas tienen planes para cada eventualidad, pero la decisión en relación con el estrecho de Ormuz recae en el comandante en jefe (Jamenei), tras consultar con el Consejo Supremo de Seguridad Nacional", aseveró el mando militar.
Por otro lado, Firuzabadi rechazó supuestas manifestaciones de estados occidentales que señalaban que Irán no es capaz de cerrar Ormuz, una vía de 21 millas de ancho en su punto más estrecho, vital para el tráfico marítimo, pues por ella salen los petroleros que distribuyen el 20 por ciento del crudo que consume el mundo.
"Por supuesto que no queremos cerrar el estrecho de Ormuz, pero tenemos un plan inteligente y razonable para hacerlo", recalcó.
El pasado 7 de julio, Firuzabadi ya dijo que Irán disponía de planes para cerrar el estrecho de Ormuz, pero que sólo lo haría si estaba en peligro la seguridad del país o seriamente amenazados sus intereses.
Recientemente, diversos representantes del régimen islámico de Irán han apuntado la posibilidad de cerrar el estrecho de Ormuz a los petroleros que llevan crudo hacia países que mantienen sanciones a Irán destinadas a frenar su programa nuclear, en especial los de la Unión Europea y EEUU.
En el Parlamento iraní, un centenar de los 290 legisladores de la Cámara plantearon hace varias semanas una propuesta de Ley para cerrar Ormuz a los países que sancionan a Irán.
La Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar impone una amplia libertad de tránsito por los estrechos internacionales, por lo que eventuales medidas legales o militares para limitar el paso por Ormuz serían de difícil justificación, según dijo a Efe una fuente jurídica.
Israel y Estados Unidos han amenazado con atacar Irán si no suspende su programa nuclear, que algunos países creen que tiene una vertiente armamentista, lo que Teherán niega y afirma que es exclusivamente civil y pacífico.
Teherán ha señalado que, en caso de ser atacado, responderá de manera "aplastante" y ha asegurado que las bases y buques de EEUU en la zona están al alcance de sus misiles, así como el territorio de Israel.
Un eventual ataque contra Irán de Israel o EEUU o el cierre por parte de los iraníes de Ormuz podría tener consecuencias muy graves e imprevisibles, tanto económicas como bélicas, para la región y el mundo. EFE