Bogotá, 9 feb (EFE).- Varios obispos colombianos recibieron autorización del Gobierno para dialogar con organizaciones narcotraficantes de origen paramilitar, herederas de grupos desmovilizados de la ultraderecha armada, revelaron hoy jerarcas católicos reunidos en Bogotá.
"Ellos están dispuestos a iniciar un acercamiento con cese de hostilidades y también con diálogo", precisó a los periodistas el obispo de Montería (noroeste), Julio César Vidal.
El presidente Álvaro Uribe visitó ayer a los miembros del Episcopado colombiano en su asamblea anual en Bogotá "y nos dio el aval para continuar con estos diálogos y acercamientos", añadió Vidal.
El purpurado confía en que esas organizaciones "deben llegar a un sometimiento a la justicia" y en que "el Gobierno les abra un espacio de reconciliación".
Indicó también que ha celebrado ya algunos contactos con las llamadas "bandas emergentes", como "Los Rastrojos" y "Los Paisas".
El obispo de Montería detalló que el año pasado, en una vasta zona del noroeste donde hay fuerte presencia de esas organizaciones, se registraron unos 600 asesinatos y este año van unos 40.
Muchos de los integrantes de esas dos "bandas emergentes" pertenecieron a las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que entre 2003 y 2006 se sometió un proceso de desmovilización pactado con el Gobierno, y a organizaciones del narcotráfico.
"Desde septiembre pasamos la propuesta de buscar acercamientos con las 'bandas emergentes', y ellos están dispuestos a iniciar un cese de hostilidades y, en un futuro, procesos de diálogo con el Gobierno", explicó Vidal.
El obispo de Cúcuta, Jaime Prieto Amaya, reveló, por su parte, que ha organizado un grupo, al que denominó "motor", para buscar acercamientos con grupos "mutantes", integrados por ex paramilitares.
"Nosotros como Iglesia, sea 'paraco' (paramilitar), guerrillero, 'emergente' o 'mutante', tenemos que establecer diálogos con ellos", dijo también en el marco de la asamblea del Episcopado. EFE