Madrid, 9 feb (EFE).- Una transición política como la que vivió España, o al estilo de las que se fraguaron en Europa del Este o en Latinoamérica, es "prácticamente imposible" en el mundo árabe porque "a cualquier intento de cambio le sigue una respuesta autoritaria", según el analista español Ferrán Izquierdo Brichs.
Profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona (Cataluña), Izquierdo Brichs ha coordinado y editado con la Fundación Centro de Información y Documentación Internacionales de Barcelona (CIDOB) el libro "Poder y regímenes en el mundo árabe contemporáneo", presentado hoy en la Casa Árabe de Madrid.
En una conversación con Efe, este analista de la conflictividad en Oriente Medio dijo que el propósito de la obra es que permita "una aproximación al sistema de poder en los países árabes, mas allá de los regímenes políticos, para entender cómo se consolidan esos sistemas que permanecen prácticamente inalterados".
Según el experto, la idea inicial, a partir de preguntarse por qué no hubo transiciones democráticas en el mundo árabe -"haciendo una comparación simple con España"- condujo a plantearse que "no había que analizar un proceso de transición inexistente, sino todo el sistema de poder, no sólo político, en los regímenes árabes".
De este modo, según Ferrán Izquierdo Brichs, se podría entender el porque de esta "continuidad" de los regímenes autoritarios, que, aunque vayan cambiando un poco, tienen continuidad durante decenios".
El analista explica una de las razones por las que una transición política como en España no es posible en los países árabes: "A los procesos de descolonización o de independencia, a la separación de estos países de las metrópolis, les siguió una lucha por controlar el poder".
Y una vez que un sector de las élites consigue controlar el poder, ejerce el control centralizándolo en el Estado, y -añade- "el que controla el estado lo controla todo".
"En el mundo árabe -dice Izquierdo Brichs-, si hay una elecciones democráticas, el que gana lo controla todo, porque controla las rentas, el petróleo, la economía, la distribución del capital hacia la población, la coacción, buena parte de la información, la ideología...".
Una de las conclusiones del libro, dijo su editor, es que es imposible hablar de una sociedad "en tránsito hacia algo parecido" al modelo político de occidente, pues son regímenes que perduran veinte o treinta años, "sociedades políticamente paralizadas y, en términos de control del poder, muy estables porque dependen de la renta exterior, del petróleo, de la deuda o de la ayuda exterior".
En estos regímenes, según Izquierdo Brichs, "no hay evolución; es un sistema que se mantiene así, entre otras cosas -dijo- porque a los gobiernos de Europa y de Estados Unidos les interesa que se mantengan en esa parálisis".