Las viviendas construidas antes de 1957 de las ciudades extremeñas con más de 25.000 habitantes serán las primeras en pasar la inspección técnica de edificios, ITE. De hecho, deberán hacerlo antes de que acabe 2013. Esta nueva normativa obligará, con carácter general, a inspeccionar y reparar todos los inmuebles residenciales con más de 35 años de Badajoz, Mérida, Cáceres, Plasencia, Almendralejo, Don Benito y Villanueva. Voluntariamente, los demás ayuntamientos podrán aplicar la norma. En todos los casos será obligatoria después de realizada la primera vez, cada 10 años. Ésta será aprobada en breve el Gobierno regional, previo informe de la Fempex y el Consejo de la Vivienda. Con ella, se trata de reactivar la actividad del sector de la construcción con la rehabilitación de viviendas, generar empleo entre aparejadores y arquitectos y dotar de una nueva fuente de ingresos a los municipios, con el cobro opcional de tasas. Todos los costes irán con cargo a propietarios y comunidades de vecinos.
Reparaciones
La ITE obliga a reparar las deficiencias o patologías que detecten aparejadores o arquitectos en los inmuebles con mas de 35 años y empezará aplicarse en Extremadura a final de este año o a principios del próximo, tal y como anunció el consejero de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Turismo, Víctor del Moral, en Plasencia. Se hace, explicó, en cumplimiento del Decreto Ley del julio de 2011, del Gobierno, que obliga a pasar la ITE a los edificios con más de 50 años. La reducción a 35 de este periodo en Extremadura, se debe, explicó Del Moral, a que el Decreto Ley va a ser reformado.
«El objetivo es que los edificios con más de 35 años tengan una aptitud adecuada, no perjudiquen el ornato y decoro y no supongan peligro para las personas y edificios colindantes», precisó el consejero. Las inspecciones las contratarán las comunidades o propietarios con técnicos competentes que certificarán ante el Ayuntamiento el estado de seguridad, decoro y mantenimiento del inmueble. «Esto, puntualizó el consejero, abre un importante yacimiento de empleo en el sector de la construcción y en el de la rehabilitación».
La nueva normativa establecerá tres tipos de deficiencias, leve, grave y muy grave, y en caso de que los propietarios no asuman la reparación, dará competencias a los ayuntamientos para corregirlas, precisó Del Moral. «El que tenga hacienda que la atienda, dice el refrán castellano», agregó el consejero para resumir la filosofía de este decreto
Los municipios con menos de 25.000 habitantes pueden establecer voluntariamente la obligatoriedad de pasar la ITE de viviendas. Respecto a las medidas que puede tomar la Administración, en caso de incumplimiento, el director general de la Vivienda apuntó que no pasar la ITE afectará a la transmisión de los inmuebles y los ayuntamientos podrían llegar a decretar la ruina, en el peor de los casos, si las patologías detectadas así lo aconsejan, lo que conlleva el desalojo.