La determinación del alcalde de Llerena quizás proceda de su etapa de delantero centro con el Llerenense, con el que marcó muchos goles en todas las categorías. Incluso en Regional Preferente, máxima categoría en la que jugó el actual regidor de este pueblo de 5.900 habitantes. Allí se crió y quienes le conocen desde pequeño afirman que a Valentín Cortés le gusta ganar a todo.
Al cargo de alcalde accedió en 1999 tras desbancar al PP. Entonces lo hizo con siete concejales, después subió a nueve y ésta es la cifra de ediles que consiguió mantener en mayo del año pasado pese al tsunami popular que arrasó decenas de alcaldías históricamente socialistas. Futbolísticamente hablando, más que atacar en los últimos años ha pasado a defender su plaza.
Sin embargo, Valentín Cortés Cabanillas (Llerena, 26 de febrero de 1957) ha trascendido entre los extremeños por ser el actual presidente de la Diputación de Badajoz, una institución que en Cáceres pasó a manos populares. Así que no es atrevido afirmar que se ha convertido en el único bastión socialista que conserva ese poder político que las últimas elecciones traspasaron a manos del PP.
De Cortés dicen de él quienes le hacen oposición que se trata de uno de los pocos socialistas con los que se puede hablar porque siempre ha sido más partidario del diálogo que de la confrontación. Otros contrincantes le alaban su personalidad política por no haber caído en la tentación, como algunos de sus antecesores, de hacerle oposición al alcalde de Badajoz, Miguel Celdrán, desde la institución provincial.
En realidad Cortés duerme en Llerena. Quienes han trabajado con él coinciden en su espíritu de trabajo, en su puntualidad y en su perfeccionismo. También en que si nunca llegó a ser consejero fue porque en su curriculum no puede apuntar ninguna carrera universitaria.
Cortés estudió en un colegio privado de su pueblo y después pasó al instituto Fernando Robina, donde llegó hasta COU.
Su debut profesional lo haría como administrativo en un taller mecánico, pero después se sacó el título de Director de Hospitales en el Área de Gestión y Servicios Generales en la Escuela Nacional de Sanidad y por ahí encaminó su carrera profesional al margen de la política.
Es funcionario del SES
Sin embargo, por su perseverancia en aprender adquirió conocimientos de economía que lo han promocionado por las administraciones públicas, llegando a ser director de gestión de los hospitales de Llerena, Infanta Cristina en Badajoz y Mérida.
Años después, Cortés se convirtió en jefe de gabinete del que fuera consejero de Economía de la Junta de Extremadura, Manuel Amigo
Pero si Cortés se retirara algún día de la política volvería al ámbito sanitario, ya que la plaza de funcionario la adquirió en el antiguo Insalud, por lo se integraría como administrativo en el Servicio Extremeño de Salud (SES).
Sin embargo, su pasión es Llerena y todo lo demás es secundario, afirman quienes lo conocen. Allí se ha preocupado de restaurar el legado mudéjar, el palacio episcopal y de hacer instalaciones deportivas, como una pista de atletismo y un velódromo. Ahora tiene entre manos un auditorio para 5.000 personas que concluirá en los próximos meses.