La
amortización de 154 plazas de la plantilla del Ayuntamiento de Mérida permitirá un ahorro presupuestario de más de 3,6 millones de euros, por lo que no será necesario aplicar otras medidas para reducir el gasto en personal, como el despido colectivo de laborales indefinidos, una solución que ha llegado a estudiar el equipo de Gobierno. Sin embargo, eso no quiere decir que, si la situación económica se complica y el Ministerio de Hacienda exige nuevos recortes, haya que adoptar otras decisiones, como el citado Expediente de Regulación de Empleo (ERE).
La delegada de Personal, Leonor Nogales, ha defendido esta mañana que la propuesta de amortizar plazas persigue mantener el empleo en el Ayuntamiento. «No quiero poner a ningún padre de familia en la calle», ha apuntado, ya que «la propuesta del Grupo Popular no es el despido».
Por ese motivo, se ha planteado como alternativa en el Presupuesto 2012, que se presentará mañana al Pleno para su aprobación, la eliminación de plazas vacantes (119 entre funcionarios, laborales y centro La Encina) más otras 35 de estructura (jefes de negociado, coordinadores) que estaban siendo ocupadas por trabajadores municipales mientras mantenían en la relación su puesto original, lo que causaba duplicidades.
De esta forma, se presupuestaban unas plazas que en realidad no estaban ocupadas. Pero, al incluirlas en las cuentas municipales, se daba pie a generar el gasto. De hecho, según ha denunciado Nogales, el Ayuntamiento pasó de una liquidación de 19,1 millones en personal en el año 2007 a 27,2 millones en 2009.
Al eliminar estas partidas, se reduce el presupuesto y se evita el gasto. La delegada de Personal ha señalado que con esta solución no será necesario adoptar otras medidas que estaban sobre la mesa, como el ERE para los 56 laborales indefinidos del Consistorio. Sin embargo, hoy ha señalado que, si no se cumplen las previsiones del Plan de Ajuste y es necesario realizar nuevos recortes, no se puede descartar recurrir al despido colectivo de trabajadores. «No sabemos cómo evolucionará el gasto en el Ayuntamiento».
Junto a esto, Nogales ha rechazado las críticas del Grupo Municipal Socialista y de los sindicatos UGT y CC OO. Según ha apuntado, en los momentos actuales de crisis no se puede hablar de asegurar la carrera profesional de los funcionarios mientras exista el riesgo de despedir a trabajadores. También ha indicado que no se puede llevar a cabo un proceso de consolidación de empleo para laborales indefinidos, ya que el Real Decreto Ley de medidas para la contención del déficit público impide que las administraciones públicas lleven a cabo ofertas de empleo. Asimismo, ha negado que estén en peligro las nóminas de los laborales, ya que aparecen recogidas en el Presupuesto 2012.