La tercera y última semifinal del concurso de agrupaciones mantuvo el nivel de días pasados, lo que dejó en manos del jurado la difícil decisión sobre las cinco comparsas y cuatro chirigotas que competirán en la final del próximo jueves.
La tarde empezó con buen ritmo con la comparsa de
Calañas, que en su quinta participación en el concurso volvió a gustar con su presentación de
La gramola. Especialmente en el popurrí, en el que realizan un repaso de cinco décadas de historia de la música, aprovechando los compases de canciones conocidas para hacer un resumen de la historia de España desde los 60 (Beatles, Dúo dinámico, Massiel) hasta la actualidad pasando por los 70 (Nino Bravo, Serrat, Miguel Ríos), 80 (Mecano, Alaska), los excesos de los 90 (Coyote Dax, La Macarena) y la convulsa década de los 2000 (Amaral, La oreja de Van Gogh, Melendi). Durante toda la actuación estuvieron afinados y con buenas voces. Fueron ovacionados.
La chirigota femenina
Los que te lo quitan todo cumplió con su propósito de cada año, divertir y divertirse, como hicieron con las locas del Carnaval, su mejor resultado hasta la fecha. Salieron a escena como
peluqueras de Marco AlCany, un tipo que dio mucho juego, sobre todo durante la presentación y el popurrí. Hicieron mención a temas nacionales (la boda de la duquesa de Alba y la polémica renuncia de Soraya Sáenz de Santamaría a la baja de maternidad) y locales (la gestión de Luis Valiente como delegado de Festejos, los desmanes de Dani Serrano con el cartel del Carnaval y el retraso en la entrega de los premios del pasado año). Salieron entre aplausos.
La comparsa calamonteña
Los ilegales, que el pasado año debutó en el certamen como los señores del bosque, hizo un buen papel con su tipo de
deshollinadores, inspirado en la película Mary Poppins. Bien de voces y música, hablaron sobre todo de la crisis y de los cinco millones de parados, pero también hubo referencia a temas de actualidad, como en un cuplé en el que relacionan el retraso en cobrar el premio del año pasado con las actividades de Urdangarín. Se marcharon con un gran aplauso, con el que el público reconoció su buen nivel, que brilló al final del popurrí.
Nos tangáis mantuvo la sorpresa hasta el último momento. Los que desfilan con arte eran, ni más ni menos, que un grupo de
legionarios homosexuales. Vestidos de rosa, con pendientes y labios pintados, la bandera del orgullo gay, un yorkshire en vez de una cabra como mascota… En todo momento estuvieron jugando con el personaje, con chistes y alusiones, y metiendo al público en el papel, como con las presentaciones del principio y los bailes del final. Hablaron de Acedo y Luis Valiente, pero también de quienes les criticaron el pasado año por incluir demasiados chistes verdes en su repertorio. Tuvieron una actuación muy completa, sin altibajos, que fue premiada con una ovación al final.
Tras el descanso llegaron los vigentes campeones en comparsa.
Los que faltaban aparecieron con un tipo de
marionetas colgadas de unos hilos manejados por una gran mano. Al contrario que en otras ocasiones, no se mueven por el escenario, pero en este caso es algo obligado por el tipo. En su lugar, demuestran sus buenas voces y la música adecuada, sobre todo en un popurrí muy pegadizo. En todo momento hacen referencia al personaje, muy bien elegido para hablar de la crisis y para criticar que estamos en manos de gobernantes y empresarios. En los cuplés se ríen de la actualidad local, pero siempre hablando de su disfraz. Al final fueron premiados con una ovación.
También había mucha expectación por ver a
Tagorichi, los ganadores el pasado año en la modalidad de chirigota. Se presentaron como
Los inseparables, con un escenario de festival de música (Charkinrio) en el que actúan grupos venidos a menos y con algunas desavenencias entre sus componentes: Camela, Andy y Lucas, Los del río, Ecos del Rocío, Los Chunguitos y Los Pecos. En todo momento hicieron mención al personaje, sobre todo en el popurrí, donde todos los grupos se juegan el pase a la final. En su línea, mostraron buenas voces y juego constante con el público. Al final les pidieron un bis, y volvieron a subir al escenario como si salieran del camerino. Gran ovación.
La noche terminó con otra ovación, en este caso a la comparsa
El coleccionista de alegrías. Este grupo mantuvo el nombre del pasado año, pero en esta ocasión se presentó como Tu dulce compañía, el
ángel de la guarda del Carnaval. Con este tipo hacen una defensa constante de la fiesta, reclamando, como en uno de los pasodobles, un buen marinero que evite su marcha a la deriva. En los cuplés hablan del cartel anunciador de la edición 2012 y de la boda de la duquesa de Alba, dos de los asuntos que más interés han despertado entre los grupos. En el popurrí hicieron gala de sus voces.