Las entradas para Sabina y Serrat costarán entre 36 y 38 euros y se pondrán a la venta a partir del viernes en El Corte Inglés, tiendas de esta cadena y su página web
Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina sobrevivieron al naufragio del Titanic hace casi 100 años exactos, si hay que creer el texto que les ha escrito el literato colombiano Daniel Samper para la promoción de su disco conjunto, 'La orquesta del Titanic'. Pero no tocaron hasta que se hundió, como reza la leyenda. «Huimos después de las ratas», comentó Serrat ayer en la presentación del disco, en la Casa de América de Madrid. «Nuestra actitud fue casi tan digna como la del capitán del Costa Concordia», bromeó Sabina a continuación, rematando la frase de su amigo, en la tónica de complicidad mutua que predominó durante el encuentro.
La metáfora del hundimiento es pertinente para el momento en el que vivimos. «Yo leo los periódicos y huelo la desesperación de la gente. Las cifras son insoportables y hay quien lo está pasando muy mal», señaló Sabina. «Seguir cantando es lo único que sabemos y lo que podemos hacer para que la gente tenga al menos una canción donde llorar o que recordar». Eso van a intentar ser los once temas del álbum, incluido uno en catalán que supone el debut del andaluz en otra lengua que no sea el castellano: «Canto en catalán para reivindicar la naturalidad con la que se tienen que hacer las cosas que tienen que ver con las lenguas».
El álbum está producido por Javier Limón (El Cigala y Bebo Valdés, Andrés Calamaro), tras desechar otras opciones más arriesgadas, como la del ex Pereza Leiva. «Estuvo en nuestra cabeza como uno de los posibles, pero no llegamos a trabajar con él», explicó Sabina, y Serrat, cómo no, continuó la exposición: «Parecía que Javier Limón podía conjugar muy bien la forma de escribir de uno con la de otro para presentar un producto que fuera otro camino, una propuesta distinta. Por eso tampoco hemos querido que en el disco participara apenas gente allegada y querida como Ricardo Miralles, (Antonio) García de Diego, o Kitflus. Para conseguir algo más original».
Entre los que sí echaron una mano están Alejandro Sanz (que toca la guitarra en el último tema, 'Maldito blues'), Antonio Carmona o el escritor y director de cine David Trueba, que canta en unos coros. El resultado, por lo que se ha podido escuchar antes de la edición del disco, tiene los aires aflamencados y latinos de las producciones de Casa Limón, pero no rompe en absoluto con sus últimos discos por separado ni sorprenderá a los fans del uno ni del otro, una masa que claramente coincide en un alto porcentaje, a tenor del éxito de la gira conjunta de 2007, 'Dos pájaros de un tiro', con la que dieron 75 conciertos entre América y España.
Parecía lógico, por tanto, que los dos cantautores más populares de este país dieran el paso de grabar un álbum a cuatro manos: la sintonía entre ellos es evidente, sus nombres venden por separado y más aún juntos, y además comparten discográfica y mánager, con lo que todo queda en casa. «En la gira anterior la amistad no solo salió indemne, sino reforzada», concluyó Joaquín Sabina.
Buenos Aires
Esta vez, el 'tour', titulado 'Dos pájaros contraatacan', también será transatlántico y multitudinario: 31 conciertos en marzo y abril entre Argentina (incluidas 18 noches en Buenos Aires), Uruguay y Chile, vuelta a España en verano para dar casi otra treintena de actuaciones, entre ellas el 14 de julio en Cáceres (recinto hípico) y hasta final de año otro par de meses por «el Coño Sur», como lo llamó cariñosamente Joaquín Sabina. Hace cinco años, contra los pronósticos de los más agoreros (sobre todo por la noctámbula fama del jienense), no tuvieron que suspender ni una de las actuaciones previstas.
Esta vez aseguran que tampoco. «Hay mucha leyenda», resumió Serrat sobre las tendencias juerguistas de ambos. «Cuando uno tiene que trabajar a diario se puede dar sus gustos, pero no puede maltratarse de manera que al día siguiente no esté en condiciones de responder ante aquellos que han comprado entradas», comentó Serrat.