
Inundaciones en Villanueva de la Serena.:: FRAN HORRILLO
Cerca de un centenar de agricultores de las Vegas Altas del Guadiana se han visto afectados por el desembalse del pantano de Orellana y han alertado de los graves daños que provocará esta situación a sus cultivos. Y es que desde que se abrieran el miércoles las compuertas, éstos han podido comprobar como poco a poco sus fincas, ubicadas aguas abajo del río Guadiana, se han ido anegando e inundando de agua. En algunos casos, ésta ha cogido una altura cercana a los tres metros.
Unas fincas que son de las mejores de las Vegas Altas del Guadiana por su calidad, y que en buena parte tienen plantados frutales, aunque también estaban preparadas para acoger los cultivos de tomate y de arroz, cuyas labores previas deberán comenzar próximamente.
Muchos de los frutales están ya prácticamente inundados, lo que provocará en muchos casos su muerte, ya que al estar cubiertas sus raíces y faltarles el oxigeno sufrirán asfixia reticular.
Además, el agua también ha lavado las tierras de labor, por lo que una vez que ésta vuelva a su cauce, los agricultores deberán hacer importantes inversiones para su preparación y nivelación.
Uno de los agricultores afectados es Herminio Íñiguez, que ahora tiene cortado el acceso a su finca, a donde ha podido llegar caminando casi un kilómetro. El agua ha cogido hasta ahora una altura de dos metros y medio, habiendo cubierto los motores eléctricos o programadores de riego y, según ha podido comprobar, cubriendo en algunos casos buena parte de la altura de las naves agrícolas o casetas situadas en las fincas colindantes.
Todo esto implica, como explica, “que entraremos en esas tierras muy tarde, por lo que se retrasará la siembra, a parte de todos los arreglos que habrá que hacer para restablecer la normalidad en las parcelas”.
Como apunta Íñiguez, ésta situación se ha producido por “falta de planificación, ya que aunque nos han vendido desde la Confederación Hidrográfica del Guadiana que estaba todo planificado, al final la cosa se ha desbordado porque no se puede soltar el agua tan de golpe abriendo las seis compuertas a lo bestia”. Éste considera que se debería haber “desembalsado antes”.
Íñiguez recuerda que en 1997, cuando se desembalsó la última vez, todo se llevó a cabo de manera más controlada, sin embargo “ahora se ha pasado de estar turbinando, con el caudal del río controlado dentro de su cauce, a estar desbordado de golpe a porrazo en cuestión de doce horas, por lo que ese descontrol ha provocado estas inundaciones”.
Por otro lado, en Villanueva de la Serena está cerrada la carretera que une las entidades locales menores de Valdivia y Entrerríos, debido a que el badén que está en esta carretera está totalmente anegado. No obstante, días atrás, vecinos de Valdivia advertían del mal estado del cauce del río, que demandaba una limpieza urgente, así como del propio badén, que acumulaba numerosa maleza.