Dos de los más importantes equipos profesionales extremeños, el Cáceres 2016 de la Adecco Oro y el Plasencia Extremadura de la Adecco Plata, han querido sumarse también a la riada de solidaridad con Haití y han organizado para esta noche un partido benéfico con el atractivo del mejor baloncesto que se puede ver hoy por hoy en la región.
La cita es a las 20.30 horas en el pabellón Ciudad de Plasencia. Tanto allí como en Viajes Barceló, en la calle de los Quesos, se pueden adquirir las localidades al precio único de cinco euros. La recaudación se entregará a alguna de las organizaciones que están trabajando sobre el terreno en Haití.
Desde la secretaría del club placentino, Álvaro Cantero ha informado de que la venta de entradas «marcha por buen camino». Los organizadores vienen insistiendo desde hace días en el carácter solidario de la iniciativa, ya que «no sólo sirve para disfrutar de buen baloncesto, sino también para ayudar de manera voluntaria a todo ese colectivo de personas que están pasándolo mal y se encuentran muy necesitadas».
Desde el punto de vista puramente deportivo, existía gran interés en Plasencia por ver jugar hoy a Pavel Ermolinski, ya que han existido contactos entre el club del Jerte y el Cáceres 2016 para una posible cesión del jugador. No obstante, esa expectativa se ha visto frustrada, ya que la entidad verdinegra anunció ayer que Ermolinski se marcha cedido a un equipo islandés hasta final de temporada (ver página 53). Hoy estará en Plasencia, pero como un espectador más, porque ha firmado ya su marcha y no puede vestir la camiseta del Cáceres.
El partido sí contará en cambio con el aliciente de ver por primera vez en acción a Shawn Taggart, el ala pívot recién llegado al Cáceres en sustitución de Ira Newble. Será la ocasión de empezar a comprobar cómo se entiende con su compañero en la pintura Drew Naymick, con el cual puede forman una de las parejas interiores más poderosas de la Adecco Oro.
La última vez que se enfrentaron ambos equipos fue en la Copa de Extremadura disputada en Villanueva de la Serena en el mes de septiembre. El Plasencia dio la campanada entonces al imponerse contra todo pronóstico por 73-86, de modo que el Cáceres saldrá ansioso por la revancha.