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«En Alemania la profesión de músico tiene prestigio, pero aquí no se considera»

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«En Alemania la profesión de músico tiene prestigio, pero aquí no se considera»

24.01.10 - 00:14 -
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Sus padres son de Segovia y ella nació en Madrid, aunque está muy contenta de haberse venido siendo muy niña a Cáceres y de haberse criado en Extremadura. Su padre es directivo de Telefónica y su madre estudió piano y bellas artes e inculcó el gusto por la música a Sara y a sus dos hermanas. Al acabar el conservatorio medio, se fue a Alemania, aunque le costó convencer a sus padres de que se iba a dedicar exclusivamente a la música. Actualmente, es jefa de estudios del Conservatorio de Cáceres.
-¿Era usted una niña rara?
-A posteriori sí me he dado cuenta de que era la rara de la clase. Estudié en el colegio Sagrado Corazón de Cáceres y siempre estaba con mi música. Llevaba a las monjas de cabeza. Pedía permisos especiales para que me dejaran ir a mediodía al conservatorio, pero sacaba buenas notas. Mi mentalidad era algo distinta porque a mis compañeras les gustaba salir de marcha, pero yo podía estar tranquilamente en casa el fin de semana, aunque también fuera de marcha. En casa leía, escuchaba música, me veía con gente del conservatorio. Mi padre era bastante estricto y me decía que si quería irme los veranos a Alemania a talleres musicales, tenía que cumplir con las notas.
-¿Su música también es rara, no?
-Sí, la gente dice que es rara. La música contemporánea no solo utiliza las 12 notas, que se te quedan cortas, y buscas sonidos o efectos que te aporten algo más. La combinación de notas convencionales con algo que no identificamos como nota es lo que hace que suene raro. Lo que más me ha gustado es que me han dicho que mi música es como un cuento, un relato que se va desarrollando.
-¿Qué ha compuesto?
-Lo penúltimo ha sido 'Cuadro sonoro'. Un proyecto con un pintor extremeño de mi generación, Juanjo Guerra. Con una pequeña beca de la Junta de Extremadura, combinamos música y pintura. Escribí un trío para acordeón, saxofón y viola. Se estrenó en noviembre. Lo último ha sido un dúo para piano a cuatro manos que también se ha estrenado en diciembre pasado aquí en Extremadura. La obra se llama 'Pool'. Anteriormente estrené una obra para tres percusionistas (el grupo Neopercusión), dos de los cuales están en la Orquesta Nacional. Se estrenó en Madrid y luego en el Festival Internacional de Música Religiosa de Cuenca. Antes estrené una pieza para acordeón y saxofón que se ha tocado en el Festival de Música Contemporánea de Segovia. Fue en 2007, recién llegada de Alemania. Antes había estrenado cosas en Alemania y allí se siguen tocando mis piezas.
-¿Cómo compone su música, cuándo, dónde.?
-Compongo en casa, en verano en la cocina, la parte más fresquita de la casa, y luego tengo una mesita pequeña en el dormitorio. No necesito mucho, la verdad. Es un proceso lento de buscar información, buscar un camino, leo, voy a la biblioteca, vuelvo y ya estoy predispuesta a sentarme y a componer.
-¿Por qué se va a Alemania? ¿Conviene salir de España para tener una sólida formación musical?
-Había estado con 13-15 años en los talleres musicales en Alemania. Me sorprendía la buena formación musical que tenía la gente en Alemania. Me fui y primero estuve haciendo medio año un curso intensivo de cinco horas diarias porque la carrera de Composición es muy teórica, las clases son muy de dialogar. Hice varias pruebas de acceso y tenía varios síes. Escogí Essen porque el catedrático de Composición, Nicolaus A. Huber, es uno de los últimos grandes alemanes, se jubiló hace poquito. La Escuela de Essen la fundó Pina Bausch con la sección de danza y tenía también secciones de pantomima, musical, jazz, teatro. Era un conglomerado de arte. Trabajabas con bailarines, actores.
-Cuénteme su estancia en Alemania.
-Dedicaba todo el día a la música. El sistema alemán es muy abierto, pero te tienes que poner tú las pilas, regularte, organizarte. Nadie te dice que al final de semestre te ponen una nota. Llega el gran examen y ahí tienes que haber compuesto equis obras, conocer equis instrumentos, haber hecho equis trabajos. En fin es un trabajo de muy poco a poco. Me levantaba muy temprano. Había que pillar un aula a las ocho de la mañana donde ensayar piano. Comer pronto. La escuela estaba abierta hasta las diez de la noche y hasta esa hora puedes estudiar. En Friburgo había salas donde podías estar toda la noche y había gente que iba a estudiar a las dos de la mañana. Estuve en Alemania ocho años y he estado estudiando música un total de 20.
-Compare la juventud de ambos países.
-No tiene nada que ver. Llegué con 14 años y noté que el trato era igual en chicos y chicas, mientras que aquí estaban siempre los grupitos. La juventud era de trato fácil. A mi edad no iban de botellón, sino al cine, se encontraban en casas de amigos, con juegos de mesa. Me sentía bien. Aquí era difícil la relación con la gente, si no eres amigo de tal. Allí, llegaba y era todo maravilloso, la gente te trataba bien, la gente no te miraba mal por estudiar Música.
-En los intercambios, nuestros estudiantes vuelven algo preocupados cuando vuelven de Centroeuropa al descubrir que sus colegas de la misma edad tocan un par de instrumentos, saben varios idiomas, tienen un nivel muy alto en Matemáticas.
-En mi clase, aquí, era la mejor en inglés porque iba a una academia. Llegué a Alemania y pensé que iba a ser la reina del mambo, pero ellos hablaban francés, inglés, había niños dando latín desde los ocho años. El sistema educativo allí es distinto. Hay mucha participación en clase, exámenes orales, no se evalúa a final de trimestre. Cuenta mucho si respondes en clase a las preguntas, hay que hacer exposiciones, pero no leyéndolas, todo esto te hace reflexionar más, no te dan todo por apuntes: si copias, no te esfuerzas, no sale nada de ti.
-En un instituto de Dusseldorf me llamó la atención que había muy pocos ordenadores, pero muchos pianos. La fiesta de fin de curso era una opereta de Offenbach: la orquesta y los cantantes eran alumnos y profesores. ¿Eso será posible algún día en un instituto extremeño?
-La tradición musical en Alemania es muy grande y eso influye mucho. En las iglesias, los fieles sacan su librito de salmos, todo el mundo canta. En las casas hay más ordenadores que en las casas extremeñas, aunque aquí haya más en los institutos. Es que aquí se valora poco la música. La profesión de músico aquí no se considera, mientras que allí tiene mucho prestigio. Yo decía en Extremadura que estaba estudiando composición y me preguntaban: «¿Y qué más?» Sin embargo, en Alemania se admiraban: «¡Oh!». Como se admiran aquí si dices que estudias Telecomunicaciones.
-¿Eso está cambiando en Extremadura?
-No veo tantos cambios como yo me esperaba. Veo muchos adolescentes en el conservatorio, pero vienen porque los mandan los padres, no saben bien a qué vienen. La música no está presente en la sociedad. A los padres les parece que los niños que van al conservatorio son una élite, pero no dejan de ser una minoría.
-¿Es verdad que en Extremadura estamos en el mejor momento de nuestra historia en cuestión de música clásica?
-No, rotundamente no. Está muy bien la Orquesta de Extremadura, el coro y la Joven Orquesta, un Conservatorio Superior en Badajoz, formaciones como la orquesta Ciudad de Cáceres, que funciona muy bien. ¿Pero eso es lo que hace música realmente? Pues yo creo que no. Lo que hace música realmente es apoyar la música contemporánea. Interpretamos siempre obras clásicas y llega un momento en que para estar presentes en la escena musical tiene que haber encargos a compositores. Se hacen algunos y está muy bien, pero tiene que haber más. Tiene que haber más formaciones de cámara, que salgan de Extremadura.
-¿Es fácil entrar en los circuitos musicales extremeños?
-Mi pareja es alemán, es saxofonista, músico de jazz, intentamos sacar cosas adelante, pero no sabemos la fórmula, nos sentimos perdidos, no hay manera de meter cabeza. Él tiene un trío con dos chicos de Badajoz, pero no sé cómo conseguir un concierto. Siempre ves que te dicen algo así: «Como no te conozco, no sé, no sé.». En Alemania es distinto. Llegas y te salen cosas aunque no te conozcan. Te escuchan más y se entiende más de lo que estás hablando.
-¿Por qué vuelve de Alemania?
-No tenía intención de volver, pero me llamaron y me dijeron que había salido una plaza de Fundamentos de Composición en el conservatorio.
-¿Su padre?
-Estaba claro, tenía que ser él. Volví, la preparé seriamente y la saqué.
-¿Se arrepiente de haber cambiado Alemania por Extremadura?
-No. Allí tenía morriña de aquí y en Extremadura tengo morriña del ambiente musical y cultural de Alemania. Pero el trabajo me encanta, me gusta dar clase, el trato con gente joven. Me gusta el sueldo, algo muy importante siendo compositor porque vivir de encargos es muy difícil. Puedo seguir componiendo, tengo una casa bonita en la parte antigua de Cáceres.
-Al volver, ¿nota el cambio?
-Acudo a todos los conciertos. Extremadura ha dado un gran cambio. La actividad artística está mucho mejor que hace diez años.
-¿Hay en Extremadura un mundo joven, desconocido, anónimo que trabaja, crea, no arma ruido pero es lo más interesante que se mueve en la región o esa percepción es equivocada?
-También lo veo así. Veo a compañeros estupendos que están ahí, pero no dan conciertos, no exponen. Yo me pregunto por qué no dan conciertos o no están en galerías. Falta crítica musical: o todo es maravilloso o no hay crítica, falta gente con criterio.
-¿Hay una inercia en Extremadura a hablar siempre de los mismos?
-Creo que sí. A lo mejor por eso de que las ciudades son pequeñas, el conocerse, el ser hijo de tal.
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Listado de Comentarios
3 opiniones
24/Ene/2010 | 22:45:02

Ana Krusa


Enhorabuena Sara, aunque eres muy joven para ver que estamos a a?luz de lo que hab? musicalmente hablando, en Extremadura hace veinte o veinticinco a? En ese sentido estamos en el mejor momento, aunque indudablemente hay mucho que mejorar empezando por la cultura musical de los que gestionan la misma... ah?i que estamos lejos de Europa!

24/Ene/2010 | 19:08:52

Ver?a


Ya es hora de que se empiece a valorar a los m?os y compositores extreme?

24/Ene/2010 | 02:35:09

paco


Es sin duda el mejor momento de la m?a cl?ca en extremadura, porque nunca antes hubo nada, y bueno sobre la "m?a" contempor?a, mejor sin comentarios.

«En Alemania la profesión de músico tiene prestigio, pero aquí no se considera»

Su rincón. Sara Mínguez en su casa de Cáceres rodeada de partituras musicales. :: LORENZO CORDERO

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