La barriada de San Fernando, una de las más trabajadoras de Badajoz, se ha visto agraciada esta mañana con un 5º premio del sorteo de Navidad. Ha sido el número 31821 y gracias a él la lluvia matinal ha llegado acompañada de 2.250.000 euros (374 millones de las antiguas pesetas).<
La noticia se conoció en tiempo real en la administración número 14 de Badajoz, un negocio ubicado en la parte alta de la avenida Carolina Coronado, junto a los aparcamientos de la estación del ferrocarril.
Carlos Eugenio García Martín, muy conocido en Badajoz por estar ligado a la Falcap, confirmó pocos minutos después que tanto él como su hermana Carmen Teresa, responsable del negocio, se habían llevado una enorme alegría. «Lo hemos visto en la pantalla del ordenador que tenemos en la administración, nos hemos llevado una alegría inmensa».
Carmen García, visiblemente afectada por el nerviosismo, confirmaba en esos momentos que este año, por primera vez, iban a descorchar el cava Bonaval de Almendralejo comprado para el sorteo navideño. «Lo traemos todos los años y lo guardamos dentro del frigorífico, pero esta vez sí nos lo vamos a beber».
En realidad, no fue ella quien hizo saltar el tapón de corcho, sino su marido, Juan Pedro Gimeno. Una y otra vez posó ante las cámaras de televisión y en cada toma le 'obligaban' a beber un trago. «Ya está bien de fotografías que voy a terminar piripi», comentó entre bromas.
Mientras todo eso ocurría, la fiesta se vivía también junto a Bar Rojas Tapas, un establecimiento que funciona en la calle Pintor Barjola de la barriada de la estación. La persiana ha tardado en levantarse, pero a las puertas se han concentrado decenas de vecinos agraciados con las participaciones de 5 euros que ha distribuido el negocio en los días previos a la Navidad.
Bar Rojas
Entre ellos se encuentra José Antonio Balas, muy conocido en San Fernando y en toda la ciudad por su apoyo a multitud de actividades culturales y lúdicas. Entre ellas, el torneo de ajedrez que se organiza cada año en esta popular barriada. «Es la primera vez que me toca algo en este sorteo. Yo llevo un décimo y me corresponden unos 5.000 euros».
Visiblemente feliz, Balas ha compartido alegría con Lola, una madre con dos niños de corta edad que ya piensa en los regalos de reyes que tendrán este año. «Nosotros tenemos dos participaciones de 5 euros, nos vamos a llevar 2.500 euros», gritaba una y otra vez a quien se lo preguntaba.
Junto a ella, otra mujer repetía en voz alta el número que les había llevado la suerte: ¡31821, 5.000 euros». Y al lado, animando la faena, un amigo empuñaba la botella de cava sin parar de darle sorbos largos y cortos.
Nos va a tocar
En los instantes iniciales sólo una docena de personas se han acercado al bar, pero en el transcurso de la mañana ha ido creciendo el ambiente y al mediodía eran muchos los agraciados que levantaban sus cervezas en honor de Miguel, el responsable del bar. «Oye, que tengo la lotería que va a tocar, nos decía una y otra vez, y al final ha cumplido su palabra», añadió otro agraciado por las participaciones del Bar Rojas.
Como él, cientos de personas han sentido en sus carnes el pellizco de la suerte, un logro que no ha dejado indiferente a Carmen Teresa García Martín, la responsable de la administración de lotería de la avenida Carolina Coronado. «Casualmente llevo un décimo, aunque lo compartimos entre seis personas. Precisamente ayer me llamó una prima pidiéndome el número 47 pero vi que no había y decidí guardarle el 21. Precisamente por eso yo también voy a recibir una parte del premio».
Sigue la fiesta
Afortunados con el quinto premio, los pacenses disfrutan de la lluvia de millones pensando que pudo ser mejor si en lugar de un quinto hubiese sido el primero, pero también peor si la suerte hubiese pasado de largo como casi siempre.