Dos series completas del quinto premio recaído en el número 43802 han dejado 100.000 euros en Madrigal de la Vera. O al menos han salido a través de la ventanilla de su única administración de loterías, 'La bellota de la fortuna'. Y es que buena parte del permio puede haberse marchado fuera del municipio, al tratarse de un lugar muy frecuentado por turistas.
De hecho las muestras de alegría eran contenidas hasta media mañana. Sí mostraban su satisfacción algunos vecinos que se pasan por la administración y los responsables de la misma, destacando el orgullo que sienten al repartir dinero entre cualquier persona, ya sea de Madrigal o visitante. «Es mucha alegría la que sientes, pues tratas con mucha gente a diario y ver la cara a alguien a quién le has dado un premio es lo mejor que te puede pasar», señala Dolores Jara, propietaria de la administración.
Jara sabe bien de lo que habla. De hecho es la tercera vez en la que se encuentra en una tesitura similar. En los 22 años que lleva abierta la administración ha repartido dos gordos. El primero en noviembre de 2006 y el segundo muy reciente. «El 25 de septiembre de este año», recuerda puntualmente su marido, rememorando que entonces se trató de 600.000 euros en un primer premio al número 79144. «Este si tocó bastante, y muy repartido en el pueblo», puntualiza Jara.
Aquí señala la especial ilusión que experimenta cuando se trata de personas jóvenes, como en la segunda ocasión «en que se lo di a una chiquita», deseando que le sirva para salir adelante en estos tiempos de crisis.
En el municipio
Aunque a la hora del cierre de esta edición ningún premiado había pasado por la administración, Jara señalaba a HOY que al menos dos chicas jóvenes del municipio habrían sido agraciadas con 5.000 euros al décimo. «Nos han dicho que hay dos o tres del pueblo con premio, pero aun no han venido», afirma.
No obstante tanto la propietaria como su marido insisten en que la lotería de Navidad se vende desde los meses de verano y que cada año son miles los visitantes que pasan por Madrigal, atraídos por sus paisajes y sus zonas de baño naturales, principalmente desde Toledo y Madrid.