Sierra de Gata salió ayer a la calle para pedir que el instituto de Secundaria de Hoyos se amplíe con Bachillerato y Formación Profesional. La demanda la hacen a la Consejería de Educación los padres de 11 localidades, con el fin de evitar que terminada la Secundaria sus hijos tengan que desplazarse hasta Moraleja para continuar estudiando. Les apoyan, sin embargo, 19 ayuntamientos y las asociaciones de padres de otros pueblos serragatinos que no se ven afectados por este desplazamiento.
El problema está en que el IES de Moraleja queda más lejos de cualquiera de los 11 pueblos afectados que de Hoyos, de manera que los estudiantes tienen que pasar en la carretera más tiempo que si tuviesen que desplazarse a la segunda localidad.
En el caso de Robledillo de Gata, el más alejado de Moraleja, tienen que salvar de lunes a viernes 90 kilómetros diarios en la ida y en la vuelta, en los que pierden cerca de dos horas. Hay que tener en cuenta que durante el trayecto se van haciendo paradas para recoger a los vecinos de los distintos pueblos y que el recorrido no transcurre precisamente por autovías.
20 kilómetros menos
Si los chicos de Robledillo tuvieran que ir a Hoyos en lugar de a Moraleja restarían 20 kilómetros al trayecto que ahora salvan.
La demanda se hace en favor de una mayor seguridad para los aproximadamente 175 estudiantes que se tienen que desplazar cada curso. Los padres creen que los centros tienen que estar donde proporcionen servicio al mayor número posible de pueblos de la zona. «Allí donde los alumnos pasen el menor tiempo posible en la carretera», indican.
La distancia no es la única razón que anima a pedir la ampliación del instituto. Se alude también a que la situación supone que «el niño padezca a edad temprana la ruptura de las relaciones sociales con su entorno y acaba desarraigándose de su territorio».
Mantienen que hay contradicción entre la organización regional de mancomunidades y la infraestructura educativa. «La comarca -dicen- necesita un centro educativo en su territorio en el que se imparta todo el ciclo de enseñanza, hasta los 18 años, que esté situado donde dé el mejor servicio al mayor número de personas y que potencie las raíces culturales serragatinas».
La distancia no es la única razón que anima a pedir la ampliación del instituto. Se alude también a que la situación supone que «el niño padece a edad temprana la ruptura de las relaciones sociales con su entorno y acaba desarraigándose de su territorio.
Posibilidad de FP
Quienes se han unido en esta reclamación aseguran que llevan un año y medio esperando una respuesta de la Junta de Extremadura y están dispuestos a manifestarse en Mérida si continúan sin recibirla.
La Consejería de Educación ha señalado a este periódico que parte de la reivindicación se verá satisfecha gracias al acuerdo alcanzado en el Pacto Social y Político de Reformas para Extremadura, que contempla que todos los IESO (institutos de Educación Secundaria Obligatoria) de Extremadura oferten Formación Profesional de Grado Medio.
Indican, también su desacuerdo con la protesta por el tiempo de desplazamiento diario porque aseguran «que las distancias que tienen que recorrer los alumnos no superan en modo alguno el máximo previsto en el decreto que regula el transporte escolar en Extremadura». Además, aseguran que durante el proceso de ejecución del nuevo IESO de Hoyos no existió petición alguna para transformarlo en IES. «La única reivindicación que se hizo llegar a la Consejería de Educación, mediante recogida de firmas de las familias, fue la exigencia de transporte gratuito para que los alumnos que al finalizar la ESO en Hoyos continuaran enseñanzas postobligatorias en Moraleja».
Para esta nueva reclamación cuentan con 3.500 rúbricas de vecinos que les apoyan en 19 pueblos de la zona.