Las últimas excavaciones arqueológicas del Equipo Primeros Pobladores de Extremadura (EPPEX) han sacado a la luz más de doscientas herramientas utilizada en la Prehistoria. Los trabajos tuvieron lugar entre el 13 y el 26 de septiembre en el paraje de El Millar (en los humedales de Malpartida de Cáceres) y en la cueva de Santa Ana (en el Calerizo, dentro del recinto del Cimov).
Los útiles encontrados son representativos de la industria lítica propia de los primeros pobladores de esas zonas. La mayoría de los objetos han aparecido en El Millar, donde los investigadores y estudiantes del EPPEX ya trabajaron el año pasado. Entonces iniciaron las prospecciones en un área de unos sesenta metros, en la que han seguido excavando este año. El resultado ha sido una colección de puntas de lanza, lascas y núcleos, de cuarzo y cuarcita, de la época musteriense (en el Paleolítico medio). En la cueva de Santa Ana han aparecido una decena de piezas, entre ellas hendedores, núclesos y también restos de fauna que no han podido ser identificados. Precisamente esta cuestión será una de las tareas de laboratorio a desarrollar por el equipo durante este invierno.
Unas piezas y otras «ayudarán a entender cómo eran los artefactos que elaboraban las primeras poblaciones de aquella zona, qué usos tenían, y en definitiva, contribuirán a saber cómo era la vida cotidiana de aquellas sociedades prehistóricas», explica Antoni Canals, codirector de las excavaciones. Durante sus últimos trabajos en Cáceres, los integrantes del EPPEX estuvieron dirigidos por Eudald Carbonell -director del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social y codirector de las excavaciones en Atapuerca-, que hoy viajará a Mérida para participar en la primera reunión de la comisión de seguimiento de la cueva de Maltravieso. Hay que recordar que la cavidad está cerrada a las excavaciones por decisión de la Junta de Extremadura, que alegó su grado de deterioro. Esto ha obligado al EPPEX a trabajar en otros yacimientos.