NO acaparan grandes titulares en los periódicos deportivos pero también juegan al fútbol. No tienen la potencia de Cristiano Ronaldo ni la habilidad de Messi sobre el césped pero también encajan goles. Curro y Algarrobo son los otros ases del balón. A pesar de que sus nombres hacen un guiño a los personajes de la serie española Curro Jiménez, proceden de Francia. Miden 55 centímetros, pesan cuatro kilos y medio y en su interior guardan un ordenador y dos cámaras. Y ayer acapararon todas las miradas en la Escuela Politécnica de Cáceres.
Curro y Algarrobo son dos robots y son parte del proyecto de investigación desarrollado por tres universidades españolas (de Madrid, León y Tarragona). La misión del grupo de ingenieros que lo coordina consiste en programar a estos robots para que tengan comportamientos inteligentes.
«No utilizamos el fútbol porque nos encante. Lo hacemos porque es un escenario excelente para poder probar nuestros algoritmos. Es un entorno muy dinámico, donde se plantean múltiples problemas que se pueden solucionar con técnicas de robótica», explica Francisco Martín Rico, uno de los 'padres' de los robots-futbolistas y profesor de robótica de la Universidad Rey Juan Carlos. Es decir, los movimientos que Curro y Algarrobo hacen en el terreno de juego y su capacidad para localizarse el uno al otro son extrapolables a la vida cotidiana. «Se puede aplicar al campo de la exploración submarina o al tratamiento de enfermos de alzhéimer», ilustra Martín Rico.
Curro y Algarrobo han participado ya en torneos celebrados en Japón y China. Ayer pasaron por Cáceres para ser observados por ojos expertos. La Escuela Politécnica ha acogido durante dos días el décimo encuentro de robótica 'Waf 2009'. Se trata de un foro de intercambio de información en el que participan una treintena de investigadores de todo el país y en el que han actuado como anfitriones los integrantes del Laboratorio de Robótica de la Escuela Politécnica.
Curro, Algarrobo y el resto de integrantes de su equipo afrontarán su gran desafío en 2050. Este año está previsto que un conjunto de robots se enfrente al campeón del mundo de fútbol. «Puede parecer increíble, pero también lo fue en su día la idea de que un ordenador ganara al ajedrez a un hombre y lo consiguió», concluye Francisco Martín Rico. Cuestión de tiempo.