El 2-0 no es un resultado definitivo, y es una lástima, porque el Cacereño dispuso de suficientes ocasiones como para haber dejado resuelta ayer la eliminatoria ante el Tenisca, y por lo tanto el ascenso a Segunda B. Pero habrá que esperar, y más aún sabiendo cómo se las gastan los canarios en su campo, donde el pasado domingo lograron remontarle al Zaragoza B un 0-2 en contra, el mismo resultado que se dio ayer en el Príncipe Felipe y que es, desde cualquier punto de vista, un gran marcador para afrontar la vuelta de dentro de seis días en el estadio Virgen de las Nieves de Santa Cruz de la Palma. Allí se espera una presencia muy notable de aficionados cacereños pese a lo complicado del viaje.
En las gradas el espectáculo era esperanzador desde muchos minutos antes de comenzar el partido de ayer. El Príncipe Felipe volvió a acoger tras varios años casi vacío a cerca de 5.000 espectadores, que acompañaron la salida del equipo formando un mosaico con colores verdiblancos. Los jugadores desplegaron en el centro del terreno de juego una pancarta gigante que decía 'Gracias afición, con vosotros a segunda'. El idilio era perfecto, con el ambiente de las grandes tardes, y todo estaba dispuesto para darle un disgusto al Tenisca y empezar a encarrilar esta última eliminatoria para el ascenso.
Como era previsible, Ángel Alcázar volvió a optar por Toni y Valtierra en punta y por dejar en el banquillo a Rai, segundo máximo goleador de la Tercera extremeña y titular indiscutible durante toda la temporada, quien sólo jugo en la segunda parte. Algo similar ha ocurrido con Estévez, también ausente del once inicial.
En el primer tiempo no pasó prácticamente nada hasta el minuto 30, cuando el colegiado salmantino Vicente del Moral se comió de forma incomprensible un clarísimo penalti sobre Sergio Sánchez, quien fue derribado dentro del área cuando se marchaba solo hacia la portería defendida por Aitor. La decisión arbitral encendió a la grada, una energía extra de la que pareció contagiarse el equipo, que durante los diez minutos siguientes desarrolló el mejor juego visto hasta entonces sobre el césped del Príncipe Felipe, con dos buenas ocasiones de Toni y Rocha. La primera la detuvo el portero cuando el balón se dirigía a la escuadra, y la segunda acabó en córner tras una gran jugada por la banda izquierda del interior verdiblanco.
Como está siendo habitual durante todo el playoff de ascenso, Rocha era una vez más el mejor sobre el terreno de juego. De sus botas y de las de Sergio Sánchez salía la mayor parte del peligro cacereño, ya que los dos delanteros, Valtierra y Toni, no acababan de sentirse cómodos y apenas creaban ocasiones. Mientras, la estrategia del Tenisca consistía en mantener la pelota lo más lejos posible de su portería a base de patadones y en perder la mayor cantidad posible de tiempo desde el primer minuto, en lo cual se reveló como todo un maestro su portero Aitor, ante la exasperante pasividad de un árbitro que en cambió sí corrió al banquillo para amonestar al guardameta suplente del Cacereño, Josete, por algo que le dijo al asistente.
Gol dedicado
En la segunda parte Rocha seguía siendo el más activo por ambas bandas, y suyas eran las internadas más peligrosas. Hasta que en el minuto 58 apareció la zurda mágica de Sergio Sánchez. El de Carcaboso botó una falta desde el lateral derecho del área canaria, el balón cogió un efecto mortal y acabó en la red tras tocar el palo, un tanto que dedicó emocionado a su tío, que acaba de fallecer.
El gol que abría la lata llevó el éxtasis a la grada, donde la felicidad fue absoluta cuando tan solo cuatro minutos después Roberto anotó el segundo al rematar de cabeza una jugada de estrategia del Cacereño.
El Tenisca se tambaleaba y era el momento de rematarlo. Alcázar cambió la delantera y dio entrada a Rai y Rubén Jurado por Toni y Valtierra, un poco para preservar a sus dos titulares, y otro poco para meter a dos hombres frescos arriba. No hay que olvidar que Toni lleva toda la semana arrastrando problemas físicos que le han impedido entrenarse con normalidad.
Rubén Jurado estuvo a punto de avalar la decisión del técnico a los pocos minutos de salir, cuando en una contra se plantó solo ante Aitor, pero acabó rematando al cuerpo del portero.
En contra de lo que podría esperarse, el Tenisca no se lanzó al ataque con el 2-0, sino que siguió practicando casi el mismo juego que hasta ese momento. Los canarios tienen muy reciente la remontada que con el mismo resultado en contra consiguieron la semana pasada ante el Zaragoza B, y sabían que los 90 minutos que aún deben disputarse en La Palma dan para mucho. Desde luego tendrán que hacer mucho más que ayer en el Príncipe Felipe, donde no crearon ni una sola ocasión de gol. De hecho, el partido terminó en el área palmera y con una ensalada de tarjetas tras una pequeña tangana en el centro del campo por un agarrón de Rocha. Esta vez no hubo invasión y se evita así una multa como la impuesta al Cacereño en el encuentro del domingo anterior contra el Haro.