
Alberto Amarilla recogerá el próximo jueves el premio 'Extremeños de HOY'./ HOY
Aún le queda un trecho para llegar a los 30 y Alberto Amarilla (Cáceres, 1980) ya elige sus personajes, ha rodado a las órdenes de Antonio Banderas o junto actores como Geraldine Chaplin, José Coronado o Javier Bardem. La comedia 'Fuga de cerebros' acaba de dar la campanada (la han visto ya un millón de personas) y Amarilla asimila el subidón mientras continúa preparándose, estudiando. «Me viene bien tener momentos de transición y de descanso». El joven ambicioso de 'Acusados', el thiller televisivo que emitió recientemente Tele 5, deja paso a un personaje de terror en 'Imago Mortis', una coproducción hispano-italiana que se estrena a finales del mes de julio. El jueves recibe el premio Extremeños de HOY en el teatro Alkázar de Plasencia, y especula sobre «la causalidad o la casualidad» que ha obrado esta coincidencia: «me hace una ilusión tremenda que sea en Plasencia en donde se entrega el premio, y que sea en un sitio en el que yo vi un montón de películas, los Gunnies, Robocop, Beatlechuss». El círculo se cierra.
-Acaba de trabajar en una serie de éxito y una película que ha roto todas las previsiones de espectadores. ¿Qué es lo próximo?
-'Imago Mortis', que se rodó en Italia, se estrena a finales de julio. Ahora estoy formándome, descansando, limpiándome un poco. No me agobian los tiempos muertos, yo cojo el camino que he querido coger y estoy tranquilo.
-¿Esperaba un fenómeno como el de 'Fuga de Cerebros'?
-Es una película comercial, para el gran público, y ha funcionado muy bien. Que hoy en día una película supere el millón de euros es súper difícil.
-Otras películas españolas no podrían ni soñar con un éxito así.
-Yo pienso que tiene que haber de todo, para que el cine español deje de ser un género en sí mismo. Tiene que haber comedia, terror, thrillers, no puede ser sólo un cine social. A mí me parece estupendo poder llevar a la gente al cine y que la gente se ría. Yo cogí el papel de 'Fuga de cerebros' porque me retaba, y me gustan los retos. Es de lo mejor que he hecho, yo me guío por mi instinto y el personaje es un verdadero bombón. La crítica y la parte más intelectual del público siempre atacan este tipo de películas, pero yo prefiero 'Fuga de cerebros' a una película de cine social que no se la trague nadie.
Televisión
-El teatro español disfruta de un buen momento. Y los productores tiran de caras conocidas, sobre todo de la televisión, para subirlas a las tablas.
-Claro, y la televisión lo que te da es una fama muy efímera. Es como una energía muy fuerte, pero se apaga en seguida. Está bien como un impulso. Podría decirte cosas malas de la televisión, pero no sería justo. Yo soy un hijo de la televisión, a mí me ha dado muchas cosas, no solamente dinero, sino la posibilidad de estar trabajando.
-¿Fue su papel en 'El camino de los ingleses' (dirigida por Antonio Banderas) un punto de inflexión en su carrera?
-Indudablemente sí. No soy muy consciente de eso, pero fue muy importante por la película en sí y por la fuerza mediática que tuvo.
-Fue una apuesta muy arriesgada.
-Aprendí mucho de la energía de Antonio Banderas, es una persona muy especial, no solo como director sino como persona. En realidad, cada trabajo que haces te cambia, se produce un antes y un después. Después de la película de 'Imago', que tuvo un rodaje muy intenso sentí eso, y con 'Fuga' también. La serie, 'Acusados', siendo muy importante y teniendo mucha repercusión, me dejó menos huella.
-Si pudiera elegir, ¿qué papel le gustaría hacer ahora?
-Pues me gustaría, sobre todo, trabajar en una coproducción. Me parece muy interesante poder conocer a actores de otros países y poder trabajar fuera. Eso es maravilloso.
-Centrémonos en el premio. ¿Le hace ilusión ser profeta en su tierra?
-Me hace muchísima ilusión, pero también me sorprende. No deja de ser una paradoja porque yo no vivo en Extremadura. Me he criado allí, pero ahora vivo fuera. Supongo que habrá gente que viva allí y que también se lo merezca. Me encanta que sea un premio relacionado con la cultura porque yo creo que la cultura también es esto, no tiene que ser algo súper académico, la cultura tiene que hacer sentir cosas a la gente. En cualquier caso, todo lo que tenga que ver con Extremadura, me hace muchísima ilusión, porque me conecta con muchas cosas. Es estupendo que el premio me lo den en Plasencia, dónde pasé ocho años. Allí fue donde decidí que quería ser actor.
-¿Cómo fue?
-Pues fue durante la función de Navidad, cuando me disfracé de Rey Melchor, en el colegio.
-¿En qué colegio?
-En el Ramón y Cajal. Recuerdo cuando jugábamos o les tirábamos piedras a los niños del Alfonso VIII, y de repente te enamorabas de una niña...ese tipo de cosas. Siento que el hecho de que me den el premio en Plasencia tiene mucho humor, me parece muy cómico. Tenía cuatro o cinco años cuando iba a ese cine a ver películas.
-Pero usted nació en Cáceres.
-Nací en Cáceres, pero yo viví con mis padres en Badajoz, en Plasencia y en Cáceres. Así que tengo muchos recuerdos de mi infancia en esa ciudad, y me encanta volver y recorrer sus calles otra vez