E l Badajoz Fútbol Sala se encuentra tan cerca de su sueño que casi lo da por cumplido. La seguridad de su presidente, Antonio Rodríguez Jaramillo, es máxima, por lo que deja prácticamente cerrado el asunto a siete días vista del plazo de inscripción en División de Plata. Pronostica con rotundidad que la ciudad tendrá un equipo en la segunda máxima categoría del fútbol sala español y para ello se apoya en la cercana solución de los tres principales obstáculos.
El derecho
Primero, el derecho deportivo que acredita ser parte de la División de Plata. El club se puso en contacto ayer con la Dirección de Planificación de la Liga Nacional de Fútbol Sala y ésta le comunicó que hay tres vacantes entre los puestos de los primeros clasificados, entre ellos el Burgos. El Illescas, cuya plaza se preveía la ocupara el club pacense, parece ser que ya ha formalizado una preinscripción que le garantiza entrar en juego. La nueva composición de la División de Plata sigue sin conocerse, pero se hará probablemente en julio, después de un primer tramo en el hay que inscribirse el 20 de junio.
Un pabellón acorde
El segundo impedimento para el Badajoz FS era la falta de acuerdo con el consistorio sobre qué pabellón utilizaría en caso de ascenso. El único con luz verde para la LNFS es La Granadilla, pero faltaba el compromiso del Ayuntamiento para su utilización. También salvado, según Jaramillo. La solución, explicó, pasa por ceder La Granadilla o bien adecuar la instalación que esta temporada fue feudo del Badajoz FS, el pabellón Nuria Cabanillas. Según la complejidad se barajarían otras opciones. Los requisitos de la Liga Nacional son expeditivos. Por ejemplo, un aforo mínimo de 1.000 personas de asiento -en División de Honor son 2.000-, distancias mínimas de separacón entre el público y la pista, etc.
El dinero
La tercera pata de este banco es el tema monetario. Aquí es donde falta un último empujón, porque 100.000 euros separan al Badajoz Fútbol Sala de su sueño. El máximo dirigente de la entidad precisó que el presupuesto inicial es de casi 300.000 euros, aunque añadió que desde que se conocen algunos rivales como Ceuta o Melilla habrá que incrementar algo esa cifra. De esta cantidad el club tiene cubierto la mitad gracias a las aportaciones de las empresas colaboradoras, una masa social importante y un ejemplo a seguir en otros deportes vecinos. Del 50% restante, la Dirección General de Deportes y Marca Extremadura cubren el 14%, más un 2% que aporta el Ayuntamiento pacense. Pero queda el resto, en torno a 100.000 euros, y lo que es más urgente, el líquido suficiente para hacer frente a los 20.000 euros que deben abonarse el 20 de junio, la fecha que decide para bien o para mal. El 30 de agosto la obligación de pago a la liga es de 12.000 euros, al igual que el 30 de diciembre.
Una vez sumados los dígitos, la plata, Antonio Rodríguez Jaramillo hace un llamamiento a la ciudad para que no deje escapar una oportunidad que «sería histórica, porque Badajoz nunca tuvo un equipo en esta categoría». Según anticipó, de ver la luz será un proyecto muy ilusionante, e incluso no descartó un fichaje «que dejará perpleja a la ciudad». «Estoy convencido de que el Badajoz Fútbol Sala estará a partir del 20 de junio en División de Plata. Es un deporte que interesa y pongo un ejemplo: este fin de semana habrá 4.000 niños en la clausura de los Judex en Lusiberia», continuó.
En el plano deportivo e institucional, el presidente confirmó la renovación de David Serrano, que seguirá un año más al frente del proyecto en la cancha. En los despachos aparece una cara nueva, la gerente y relaciones públicas María José Campos, mientras que prosiguen los contactos para renovar jugadores a la espera de que la plata sea una realidad.