Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
HOYes.tvHOYes.tv | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 12 febrero 2012

Internacional

INTERNACIONAL

Benedicto XVI muestra plena sintonía religiosa y política con el rey Abdalá de Jordania al defender una fe que busque la paz y rechace la violencia

09.05.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
El Papa ensalza el islam moderado
El rey Abadalá charla animadamente con el Papa en el aeropuerto de Amán, mientras su esposa Rania parece dirigir su atención a otro lado. / AFP
Benedicto XVI pisó ayer por primera vez suelo árabe, el reino de Jordania, una parte de Tierra Santa, y en su discurso en el aeropuerto de Amán quiso declarar su «profundo respeto» por la comunidad musulmana y rendir homenaje al papel de este país y su monarca, Abdalá II, «en promover una mejor comprensión de las virtudes del islam». El Pontífice que fue atacado por parte del mundo islámico tras el discurso de Ratisbona en 2005, una reflexión en la que alertaba del peligro del uso de la violencia en nombre de la fe, insiste en que el islam simbolizado por Jordania goza de toda su consideración y es un aliado crucial del cristianismo y de Occidente.
El Papa defendió la esperanza de una «alianza de civilizaciones» que desmienta «las predicciones de quienes consideran inevitable la violencia y el conflicto». Es un mensaje claro ante Al-Qaida y, sobre el terreno, ante la islamización del mundo palestino y el peso de los sectores radicales encabezados por Hamás, al frente del Gobierno de Gaza. Y es que el Santo Padre visitará Cisjordania, el otro territorio ocupado, el miércoles.
Escuchaban al Pontífice el rey Abdalá II, 43 descendiente de Mahoma y miembro de la dinastía hachemí que custodia de La Meca de 1201 a 1925, y su esposa, Rania, de origen palestino. Jordania es un interlocutor privilegiado de Occidente en el plano religioso y político, en una región en la que ambas cosas están tan mezcladas, como quedó patente en el discurso del monarca. Abdalá II defendió la «coexistencia armoniosa de musulmanes y cristianos» por simple humanidad pero, más allá, «por el mandamiento de las Escrituras de musulmanes, cristianos y judíos: amar a Dios y a tu prójimo».
Ya en 1994 Jordania patrocinó el llamado Mensaje de Amán, que proclamaba el potencial pacificador del islam en el mundo como religión de amor. El soberano añadió que «nuestros valores compartidos pueden hacer una importante contribución en Tierra Santa, juntos tenemos que alejar la sombra de un conflicto a través de una negociación que respete los derechos de los palestinos a la libertad y el de Israel a la seguridad».
Durante el vuelo hacia Jordania, en este viaje de ocho días que le llevará luego a Israel y los territorios ocupados, el Papa se declaró convencido de que «la paz en Oriente Próximo se puede alcanzar si se asumen posiciones realmente razonables». Ratzinger siempre confía en la fe y la razón como una combinación invencible y volvió a sorprender con su idealismo: su receta para la paz en esta visita es la oración para que «Dios intervenga en la historia», la formación de conciencias para evitar «intereses particulares» y hablar al intelecto, «pues no siendo una parte política podemos ayudar a ver los criterios verdaderos que sirven realmente para la paz».
El problema de Jerusalén
La visión común del Vaticano y Jordania se extiende al problema de Jerusalén, reclamado por Israel como capital. La Iglesia católica, junto a los cristianos ortodoxos y armenios, custodia los Santos Lugares, al igual que la corona jordana es, a su vez, guardiana de la Explanada de las Mezquitas, y defiende el estatus internacional de la Ciudad Santa. En este sentido, Abdalá II insistió en la necesidad de preservar la identidad religiosa de Jerusalén «como un lugar de culto para todos».
Otro rasgo de Jordania, especial en el mundo árabe, es la convivencia entre musulmanes y cristianos, una minoría del 1,9%. La Santa Sede es muy sensible a esta cuestión, porque la libertad religiosa es una de sus principales. Por eso Benedicto XVI no dejó de agradecer «la posibilidad de que la comunidad católica de Jordania pueda edificar lugares de culto público».
El Papa pondrá hoy la primera piedra de dos nuevas iglesias a orillas del Jordán y de una universidad católica en Madaba, quinta ciudad del país y cuna del actual patriarca latino de Jerusalén, Fouad Twal, máxima autoridad católica en Tierra Santa.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Videos de Internacional
más videos [+]
Internacional
Vocento
SarenetRSS