REGIONAL

El presidente de la Junta apuntó la necesidad de adaptar las leyes de urbanismo a la realidad social. En su opinión, no es lógico que leyes que han sido concebidas para comunidades muy pobladas sean aplicadas sin más a zonas donde sobra espacio.
Para reforzar su argumento puso el ejemplo de un pueblo de la Sierra de San Pedro, cuyo alcalde se le quejó la semana pasada de que no tiene suelo para construir viviendas sociales ni naves para industrias, a pesar de que la densidad de población en la zona es muy baja: 19 personas por kilómetro cuadrado. «Se ha legislado pensando más en los territorios donde sobra gente y falta sitio, que en aquellos donde sobra suelo y falta gente», añadió Fernández Vara.
«No para hacerse rico»
«En nuestros pueblos la gente no tiene una vivienda en la parcela para hacerse rico, sino para disfrutar el domingo con la familia», insistió el presidente, firmemente decidido a defender la costumbre de pasar los domingos junto a la familia y los amigos en el campo. En su opinión, cuando se construyeron esas casas no se tenía conciencia de que se cometía un delito.
En esa línea de defensa de la realidad social de la 'segunda residencia' Vara afirmó que hay que respetar no sólo las leyes de urbanismo, sino también las costumbres y defendió la posibilidad de que las comunidades autónomas adapten las leyes generales a sus circunstancias particulares. «Uno de los grandes valores de Extremadura es el equilibrio entre lo urbano y lo rural», añadió el presidente de la Junta, que dijo no estar de acuerdo ni con el desarrollismo ni con el conservacionismo feroz. Fernández Vara también apuntó que no es justo que para construir en suelo rústico sea necesario tener un mínimo de superficie, porque se favorece a quienes tienen más poder adquisitivo.
En las Jornadas sobre Urbanismo y Medio Ambiente se presentaron ponencias sobre la nueva normativa estatal y autonómica en materia de suelo. Los ponentes, magistrados y arquitectos, analizaron desde las urbanizaciones ilegales a los problemas urbanísticos de los municipios pequeños. Las jornadas estaban patrocinadas por la Diputación de Badajoz y Caja Rural.









