En su opinión, la principal novedad que presenta la nueva ley es la mayor participación de los ciudadanos en los asuntos de urbanismo. Cuando se elabore un plan general tendrá que facilitarse un resumen en un lenguaje entendible para el ciudadano medio. Otro de los aspectos importantes es que los convenios urbanísticos pasan a ser públicos.
Respecto a la regularización viviendas clandestinas o ilegales, Gaspar recordó que ya existen formas para hacerlo. Pero se modificará el sistema para que los particulares puedan realizarla sin las trabas que hoy existen. «Pero cumpliendo con todas las cargas legales. Esas urbanizaciones las tienen que conservar los propietarios, no se puede gravar a los municipios para que éste tenga que prestar una serie de servicios. Eso formará parte de las obligaciones de los propietarios de las viviendas».
Gaspar añadió que no todo es legalizable. «Si una vivienda está en un cauce de un río o en un espacio protegido no se puede legalizar. Se legalizará lo legalizable, en beneficio del Ayuntamiento, al que se le han detraído unos ingresos».









