SOCIEDAD

El torneo, que se celebra a lo largo del año en doce casinos de toda la geografía española, celebra ahora su tercera fase en Badajoz con un alto número de participantes. Si el año pasado fueron unas 70 las personas que se inscribieron en el campeonato, este año los organizadores esperaban en torno a 150 jugadores de toda España, aunque muchos de ellos también se acercaban desde distintos enclaves de Portugal.
De ese número, unos 30 participantes provenían de la región, lo cual refleja el buen momento que este juego atraviesa actualmente. No en vano el campeonato nacional está batiendo récord y en la fase anterior, celebrada en Barcelona, se incribieron 407 personas.
«En los últimos años está creciendo muchísimo este juego. En internet hay páginas web en las que puede haber hasta 7 millones de personas jugando de manera 'on line' y con las retransmisiones en televisión está ganando adeptos», apuntó el director comercial del Gran Casino, Filipe dos Santos.
Para Camilo Vercesi, director de márketing de EuroSuperPoker, patrocinador del evento, el auge del póquer se debe también a los campeonatos. «No son muy caros y existe la posibilidad de ganar una inscripción para participar jugando 'on line'. Las partidas por internet pueden rondar los dos euros e incluso pueden ser gratis», subrayó Vercesi.
660 euros de inscripción
En la fase de Badajoz, la inscripción para participar es de 660 euros, aunque el viernes se jugó un satélite, una forma de poder registrarse sin tener que pagar dinero. «Cada participante en el satélite debe pagar una pequeña cantidad económica y entre los vencedores, hay nueve inscripciones gratuitas», apuntó Filipe dos Santos.
Y lo que para muchos comienza como afición puede terminar convirtiéndose en una manera de ganar dinero.
Hasta Badajoz se acercaron muchos jugadores profesionales que obtienen retribuciones económicas jugando en internet o acudiendo a campeonatos. «Hace poco leía en una entrevista que se pueden ganar unos mil euros al mes jugando por internet sin necesidad de salir de casa, lo cual es un sobresueldo», comentó Filipe dos Santos.
Manuel Cuberos es uno de los jugadores 'profesionales', aunque no le gusta que le consideren como tal. «En realidad soy administrador de fincas y esa es mi profesión pero en tiempos de crisis, el dinero extra que gano con el póquer no me viene nada mal», comentaba este jugador catalán que también promociona una página web sobre el tema (www.pokernet.es).
Las cartas sobre la mesa
Tras la última llamada de megafonía, los jugadores que andan dispersos por toda la sala de juego del Gran Casino Extremadura se sientan en las mesas. Para algunos comienza el pequeño ritual de concentración antes de que el crupier reparta las cartas. Gafas de sol y reproductores de música entre los elementos más utilizados para aislarse del barullo.
«Los jugadores suelen ponerse las gafas para que no se les vea la cara de sorpresa si tienen una buena jugada o para que no se les vea cara de decepción si sucede al contrario», comentaba una de las trabajadoras del casino, encargada en el torneo de repartir las fichas de juego.
Caras de concentración en algunos, y risas para aliviar tensiones en otros. Como en todo juego, la suerte siempre es un factor importante, pero no determinante en el caso del póquer. «No es un juego muy difícil, requiere sobre todo práctica, porque hay que hacer muchos cálculos y hay muchas opciones y combinaciones. Aunque claro, la suerte también influye mucho», subrayó Camilo Vercesi.
La fase final del campeonato se juega a las cinco de la tarde. Para los que no ganen, dentro de poco tienen una nueva oportunidad. En mayo, el Gran Casino Extremadura celebra la final del Torneo de Póquer 'Time for Poker Club', una nueva oportunidad para que los participantes jueguen sus cartas.









