bicentenario de la guerra de la independencia

Así comenzaría el relato del que es considerado el episodio más sangriento de la Guerra de la Independencia: La Batalla de Medellín. Después de varias horas de combate las cifras dieron a entender lo que fue una auténtica carnicería. Los españoles sufrieron más de 10.000 bajas entre muertos y heridos. Los franceses tuvieron unas 4.000 bajas. La victoria cayó de lado napoleónico, cuyas tropas arrasaron a continuación buena parte de las poblaciones del entorno.
La Historia es Historia y por eso, debido a este triste acontecimiento el nombre de Medellín figura inscrito en al Arco de Triunfo de París, junto a los nombres de todas aquellas batallas en las que salió victorioso el ejército francés.
Doscientos años después, ayer 28 de marzo de 2009, la villa de Medellín honró la memoria de todas esas víctimas con la conmemoración del Bicentenario de la Batalla de Medellín. El acto tuvo lugar junto al puente barroco, aquel mismo por el que la mañana del 28 de marzo de hace 200 años penetró el ejército galo.
Acompañando al alcalde de Medellín, Antonio Parral, y al primer teniente de alcalde de Don Benito, Juan Bravo, estuvieron en esta cita histórica la subdelegada del Gobierno en Extremadura, Yolanda García; los cónsules de Alemania y Francia en Sevilla, Andrea Pfannens y Jean Louis Sabatié; la directora general de Patrimonio de la Junta de Extremadura, Esperanza Díaz, y los generales jefes de la Brigada de Extremadura y del Regimiento Saboya del Ejército, Casimiro San Juan y Jesús Miguel Sebastián, además de otros mandos militares y representantes de distintos ayuntamientos de la región.
En primer lugar hubo un desfile a cargo de la Brigada Mecanizada de Extremadura ante la mirada de unos 2.000 vecinos de Medellín que abarrotaban el enclave. Muchos de ellos vestidos de la época y otros muchos provistos de cámaras de fotos y vídeo para recodar este histórico momento.
A continuación, y tras las palabras del coordinador técnico del Bicentenario, Tomás García, el alcalde de Medellín y el escultor, Jesús García Lozano, descubrieron el monumento de recuerdo a las víctimas de esta batalla, de cinco metros de altura y que consiste en una escultura en bronce que descansa sobre un pedestal de granito de cuatro caras en las que figuran las palabras libertad, igualdad, justicia y solidaridad.
Dichas palabras van grabadas sobre cuatro relieves que recrean varios momentos de la batalla: la toma de la colina por los españoles, el paso del Guadiana y la masacre de los dragones franceses contra los españoles, más un poema del escritor, periodista y subdirector de ABC, José Miguel Santiago Castelo.
Este pedestal de granito está coronado por un motivo escultórico alegórico con tres mosquetes, de pie, con sus bocas de fuego hacia arriba y unidas, pero a la vez tapadas por una paloma.
Con posterioridad se izaron las banderas de Alemania, Francia y España a los sones de los respectivos himnos de cada país.
Deuda con las víctimas
En el turno de intervenciones las distintas autoridades aludieron a la fecha y al acontecimiento histórico que se rememoraba. «Después de 200 años de aquel 28 de marzo de 1809, afortunadamente hemos caminado en una misma dirección y hemos alcanzado mayores cotas de bienestar para todos y ahora no solamente estamos orgullosos de ser ciudadanos de una nación, sino ciudadanos de Europa. Este acto era una deuda que teníamos con todas las víctimas», dijo el alcalde de Medellín.
La subdelegada del Gobierno, Yolanda García, se refirió al homenaje como «una forma de desempolvar nuestra Historia y que debe hacernos reflexionar a todos», mientras que el general jefe de la Brigada de Extremadura, Casimiro San Juan, se refirió al día de ayer como «una excelente ocasión para rememorar a quienes dieron su vida y es un honor que los adversarios de entonces estemos todos juntos ahora».
El acto del Bicentenario de la Batalla de Medellín concluyó con una extraordinariamente emotiva ofrenda floral a cargo de soldados ataviados con uniformes militares del Siglo XIX, ante el monumento a las víctimas a los sones del himno 'La muerte no es el final', la actuación del grupo local Quinto Cecilio Metello y un posterior y final desfile de la Brigada de Extremadura.






