Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
HOYes.tvHOYes.tv | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 23 mayo 2012

Badajoz

BADAJOZ

Los actos terminan hoy con una capea en El Campillo y una garbanzada
22.03.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
El casco antiguo reivindica más limpieza en sus fiestas patronales
Preparativos ayer de la plaza portátil, donde se soltarán hoy tres vaquillas, como es tradición. / EMILIO PIÑERO
A las once y veinte de la mañana un camión del Servicio de Limpieza dejaba seis contenedores de basura en la Plaza Alta. Son para la jornada que se vivirá hoy con motivo de las fiestas patronales del casco antiguo, que llegan al final. Después de varios actos religiosos, una conferencia y la inauguración de una exposición de artistas durante la semana, las celebraciones terminan de un modo festivo. La organización recordó anoche a San José con una verbena en la Plaza de España que amenizó Patagonia, un grupo de Fregenal de la Sierra.

La despedida al santo que da nombre a las fiestas la protagonizarán -como ya es tradición- tres vaquillas en El Campillo. A continuación se ha programado una garbanzada con la que olvidar los dolores de las cogidas que se produzcan, al menos con la tercera, pues las dos primeras las lidiarán alumnos de la escuela de Tauromaquia de la Diputación. La cita es a las doce del mediodía, a ser posible bajo un cielo nublado para que los garbanzos no den más problemas que los pequeños astados.

Este fin de semana no ha habido mercadillo ni ruta gastronómica, pero entre San Atón y el Cerro de la Muela se percibía un ambiente festivo. Mientras varios hombres echaban arena y allanaban lo que será un coso improvisado junto a la silueta de la Torre de Espantaperros, 55 adultos, hijos de emigrantes, pasaban por la calle San Juan y llegaban hasta la Plaza Alta antes de subir a la Alcazaba. Son del Centro Cultural Extremeño 'La Jara', de Tolosa, provincia de Guipúzcoa. La organizadora, Pilar Durán, explicaba que estaban todos sorprendidos de cómo se ha modernizado Badajoz.

A pocos metros hacía turismo por su cuenta el delegado de la expedición eslovaca que ha venido a jugar el pre-europeo de fútbol sala, Vladimir Gazo, que admira la calidad de vida española y estaba muy interesado en el pasado árabe de Badajoz. «Aunque habría que mejorar el aspecto de algunos edificios de la zona peatonal (se refería a Moreno Zancudo y San Juan). En Brastislava ya hicimos este trabajo hace unos años y no hay un sólo edificio abandonado, se han recuperado todos», declaraba en perfecto español.

El recorrido de los visitantes vascos incluía Puerta Palmas, La Catedral, el Museo de la Ciudad, la Plaza Alta y La Alcazaba, paradas todas dentro del perímetro del casco antiguo, un barrio en fiestas, pero sin duda un lugar de contrastes a la hora de ofrecerse al turista. Ayer, desde la muralla árabe, mientras unos se retratan con la imponente torre de la Catedral al fondo, otros señalan al chatarrero que vive en una caja de cartón dentro del ruinoso edificio sin cubierta de la Plaza Alta y que en unos meses será la Concejalía de Cultura gracias al Fondo Local de Empleo de Zapatero.

José María Soriano, presidente de la Asociación de Vecinos del Casco antiguo, lamenta que no le hayan hecho caso para hacer contenedores soterrados en puntos estratégicos del Badajoz visitable, de ahí que otra hilera de contenedores como la de la Plaza Alta 'adornara' ayer los muros de la Catedral.

E instalaciones deportivas

Soriano, que antaño fue director general de Patrimonio de la Junta de Extremadura, fue elegido por los vecinos de este barrio hace ocho meses y por tanto acaba de afrontar las primeras fiestas de San José.

Espera que hoy domingo venga aún más gente a la zona histórica de la ciudad, ya sea a ver la vaquilla correr o a comer los garbanzos que preparará la Hermandad del Resucitado. Sentado en el único mesón abierto de la Plaza Alta -y resalta con pena que sólo haya uno- aprovecha para explicar cómo quiere mejorar el entorno desde la nueva sede que el colectivo vecinal estrenará en pocos meses, pues al fin se ocuparán parte de los locales de la Junta de Extremadura cerrados desde hace varios años en esta plaza.

Para ellos hay 150 metros cuadrados, pero aspiran a que el Ayuntamiento les ceda algo de espacio en el próximo mercado de Santa Ana, que se rehabilitará este año, y donde a Soriano le gustaría realizar talleres. «Re-vi-ta-li-zar, di-na-mi-zar y reha-bi-li-tar». Éstos son los tres verbos que pronuncia sílaba a sílaba para subrayar sus objetivos a medio plazo. Cuando habla de sus preocupaciones concretas más urgentes cita, por este orden, la limpieza, unas instalaciones deportivas, el aparcamiento y una guardería. «La gente se tiene que ir a La Granadilla o a Valdepasillas a hacer deporte, ¿por qué no se puede jugar al tenis aquí? y cuando vuelve, ¿por qué es tan difícil aparcar?», se pregunta Soriano, que desea que el Ayuntamiento desempolve el proyecto del subterráneo del que se habló un día en uno de los baluartes de El Campillo, donde sugiere que también podrían construirse unas pistas polideportivas.

En cuanto a la guardería, su razonamiento es simple y de nuevo lo hace interrogándose, como si en el futuro del casco antiguo, que todos los políticos quieren unánimemente sacar adelante, hubiera aún demasiadas incógnitas por despejar: «¿Cómo vamos a rehabilitar edificios y pedirle a la gente que venga a vivir aquí si en lugar de atractivos ven inconvenientes?

Su otra reivindicación, que los cuatro locales restantes de la Plaza Alta sean para tiendas, viene muy bien traída al hilo de lo que, a unos metros, explicaba María José, la guía de los turistas guipuzcoanos, que todavía pululaban con sus cámaras por el barrio. «Justo aquí, -y señalaba la arquería de la Plaza Alta- cada soportal se dedicaba a la venta de algún producto».

Sergio Pereira vende disfraces por carnaval y artículos festivos y souvenirs el resto del año. Pero lo hace más abajo, en la calle San Juan, donde su familia abrió Casa Espada cuando la calle lucía en todo su esplendor. Tiene 31 años y allí lleva toda la vida. Al actualizar su radiografía del barrio comenta que «el tejido empresarial es mejorable. Faltan todavía bastantes negocios y gente que se atreva a abrir aquí. No lo hacen porque van a lo seguro y se instalan en zonas comerciales. Además, los dueños ponen muy altos los alquileres». Socialmente cree sin embargo que «la zona mejora, poco a poco, pero mejora». Pero la venta de droga es un punto en contra, añade este joven.

«Se vende demasiada y hay sensación de inseguridad, aunque en realidad no pasa nada», corrobora José Carballo, un vecino que habita una de las casas de la Plaza Alta desde hace dos años.

Tiene 28 años, llevaba doce viviendo en la calle Meléndez Valdés y se mudó con su novia. «No estaba muy seguro, pero el alquiler era barato y sabíamos que si no nos gustaba lo dejábamos y ya está, pero nos ha encantado y aquí seguimos».
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Videos de Badajoz
más videos [+]
Badajoz
Vocento
SarenetRSS