MERIDA

La ejecución de esta medida permitirá adecentar la visita a uno de los monumentos que más sorprende a los turistas que pasan por Mérida y que en la actualidad deben acceder al recinto por la calle Graciano.
Además de una nueva taquilla, se ha dispuesto un nuevo recorrido que tiene su inicio en el Alcazarejo, junto al Puente Romano, en la que antaño fue la principal puerta de entrada a la antigua ciudad de Mérida. La carga simbólica añadirá atractivo a la visita, al tiempo que se reforzará la vinculación entre los restos islámicos y los romanos, ya que la Alcazaba se construyó aprovechando los vestigios de Emerita Augusta.
El Consorcio de la Ciudad Monumental lleva varios años detrás de este proyecto. Para proceder a la adecuación de esta nueva vía de acceso ha sido necesario esperar a la actuación de refuerzo de las murallas de la Alcazaba, ya que algunos lienzos, en concreto en la zona del Alcazarejo, presentaban peligro de derrumbe.
Una vez que estos trabajos ya han concluido en este punto, se podrá poner en uso la nueva puerta de entrada al recinto de la Alcazaba Árabe.
Jornadas de difusión
El Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida tiene previsto inaugurar este espacio durante la XIV edición de las Jornadas de Difusión de la entidad, que en principio se esperaba celebrar a lo largo de la próxima semana. Sin embargo, un imprevisto ha obligado a retrasar una de las actuaciones, y con ella todo el programa se aplazará hasta final de marzo o principio de abril.
La rotura de una tubería de agua que se produjo el pasado 19 de febrero en la calle Delgado Valencia afectó no sólo a locales comerciales, garajes y particulares, sino también a la sala de exposiciones que prepara el Consorcio en los restos de la decumanus que se conservan junto a la Puerta de la Villa.
Este proyecto, que se financia con cargo al Programa Mecenas, se esperaba concluir en unos días y proceder a su inauguración durante la próxima semana. Pero los daños causados por el agua han obligado a retrasar la fecha de finalización, lo que ha causado que se pospongan las Jornadas de Difusión.
Esta obra consiste en adecuar a la visita los restos del decumanus y de una casa romana que se recuperó durante unas excavaciones entre los años 1988 y 1989 y que ha permanecido conservada bajo un edificio de oficinas situado en la calle Delgado Valencia. La actuación ha permitido consolidar estos vestigios, musealizarlos y convertir el espacio en una sala multiusos destinada a exposiciones y conferencias.
El programa del Consorcio para las Jornadas de Difusión incluye la inauguración de este espacio y la primera exposición en este lugar, dedicada a los restos hallados en el corralón de los Blanes, en la calle Almendralejo.










