ANTONIO ROSAS GONZÁLEZ PALEONTÓLOGO

Rosas, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid-CSIC que estudia los restos neandertales encontrados en el yacimiento de El Sidrón (Asturias), estará el próximo sábado en Badajoz para pronunciar en el Museo Arqueológico una conferencia.
-En una nota que ha emitido el Arqueológico de Badajoz dice usted una cosa muy bonita: «La investigación actual pretende evitar que los científicos proyectemos nuestros prejuicios culturales sobre las gentes neandertales que vivieron en un mundo bien distinto al nuestro». Habla de «gentes neandertales» lo que parece indicar que estaban muy próximos a nosotros y no sé si merecían ser estigmatizados con esa especie de leyenda negra que tienen.
-Los neandertales vistos en los tiempos modernos desde los ojos de los especialistas están siendo rebautizados, mejor dichos reconsiderados, vistos de otra manera. Se ha escrito alguna vez que hay un cambio de paradigma, que no deja de ser sino la manera de entenderlos. Hoy sabemos que los neandertales eran una especie distinta a la nuestra, pero especie del género Homo. Nosotros somos Homo sapiens y ellos eran de la especie Homo neandertalensis, lo que significa que, al ser del género Homo, son humanos. Lo que pasa es que es una forma de humanidad distinta a la nuestra. Y esa es la diferencia sustancial en esta manera distinta de entender a los neandertales no solamente liberándolos de esa leyenda negra sino dotándoles de un carácter humano, de una humanidad que nos resulta difícil de entender y de asimilar porque nos hemos creído siempre únicos y lo contrario sienta mal a nuestra propia arrogancia de especie.
-¿Creen que lo van a tener fácil?, porque con la conmemoración del aniversario de Darwin ya hemos visto cómo fueron recibidas sus teorías e incluso cómo siguen siendo recibidas hoy, tantos años después.
-Tampoco es tan difícil. En el mundo de hoy, cada uno puedo verter sus opiniones de cualquier naturaleza que sean. Pero el darwinismo como teoría, salvo en algunos círculos que pueden ser muy grandes pero que no dejan de ser algunos círculos retrógrados, y el hecho de la evolución biológica forman parte de nuestro conocimiento habitual. Otra cosa es que haya grupos que se empeñen en su ostracismo particular y en su manera de ver las cosas y pretendan ser beligerantes. Desde luego, en Estados Unidos lo consiguen en gran medida.
-Estas averiguaciones nuevas sobre el ADN de los neandertales que han hecho ustedes, ¿en qué consisten? ¿Nos lo podría explicar fácilmente?
-Lo intentaré. Lo primero consiste en que hemos sido capaces de extraer ADN de neandertales, lo que es un logro metodológico y técnico, porque hace poco tiempo que estas cosas nos parecían prácticamente ciencia ficción. Y hoy en día son un hecho. Entrando en los resultados, tenemos tres apartados dentro del mundo del ADN antiguo en cuanto a resultados: el primero de ellos es el método de excavación que estamos desarrollando, que es lo que llamamos la 'excavación limpia', es decir, las personas que están excavando se visten con esos trajes que son propios de laboratorios de genética y extraemos los huesos en condiciones de esterilidad, tratando de evitar en todo momento la contaminación de esos huesos con nuestro propio ADN. Es muy fácil contaminar los huesos con nuestro ADN al manipularlos. En cuanto a los resultados tangibles y a la extracción propia del ADN hay dos capítulos. Por un lado, lo que se denomina el ADN mitocondrial, ya que pudimos extraer una secuencia relativamente más corta y después secuencias mucho más completas. Por otro lado hemos conseguido extraer lo que se llaman genes nucleares, que están en el núcleo de la célula. Y dentro de ellos, que tienen funciones muy particulares en la vida de los organismos, hemos conseguido extraer el gen FOXP2, que está relacionado con la capacidad de hablar y también el gen MC1R, que está relacionado con la pigmentación de la piel. De ahí sale el resultado que fue difundido de que algunos neandertales eran pelirrojos y de piel clara y luego, más recientemente, hemos conseguido extraer el gen relacionado con los grupos sanguíneos cuyos resultados han sido que, al menos, dos neandertales son del grupo sanguíneo 0. Decir esto significa citar a nuestro compañero Carles Lalueza que es paleogenetista y forma parte del grupo de El Sidrón (Asturias) con Javier Fortea, arqueólogo, y conmigo, que soy paleontólogo, un grupo amplio de personas en el que cada uno desarrollamos una actividad.
-Y tras descubrir todo esto, ¿van a llegar a saber cómo pensaban los neandertales?
-El pensamiento de los neandertales probablemente no se derive del estudio genético y esté más cerca aproximarnos al pensamiento de este grupo humano a través de su comportamiento cultural. Eso queda reflejado de diferentes maneras: la primera y más evidente la de cómo fabricaban sus herramientas. Por otro lado, cómo era su manera de comportarse respecto a lo que queda en el registro arqueológico, que muchas veces está íntimamente relacionado con los hábitos alimenticios: la caza, el lugar donde están sus comederos y dormitorios. Por otra parte, sabemos que los neandertales enterraban a sus muertos y, estos son descubrimientos relativamente recientes, que tenían un sentido estético, ya que ornamentaban su cuerpo tanto con joyas como mediante su pigmentación.
-Sabiendo todo esto, llegaran pronto a resolver la gran incógnita de la que hablan todos ustedes y que es la extinción de los neandertales...
-La extinción es otro de los grandes asuntos relacionados con la teoría evolutiva en general y en particular con los neandertales. Y dentro del gran enigma de su extinción yo distinguiría dos aspectos bien diferenciados: uno que es poco enigmático y que supone que toda especie biológica termina por extinguirse. El problema aquí es más general, entender porqué las especies desaparecen y no sólo los neandertales, que son una más, del mismo modo que tenemos por seguro que la especie Homo sapiens desaparecerá en algún momento. En ámbitos coloquiales decimos que es ley de vida, pues las especies también se mueren. En sentido particular, nos interesan las causas concretas de la extinción de este grupo. Para entender esto tenemos que introducir otro concepto que es todo lo que tiene que ver con la Paleoecología: cómo era el medio ambiente, las redes ecológicas del tiempo en que vivieron y se extinguieron los neandertales. En ese marco paleoecológico y de cambio climático es como podemos entender mejor la extinción.
-¿Por qué en El Sidrón se dan las condiciones para sus hallazgos? ¿Buscan ustedes los yacimientos o los encuentran?
-En la pregunta se mezclan el porqué este yacimiento conserva esa cantidad de huesos y el cómo ha sido encontrado. Lo de la no contaminación de los huesos no depende del yacimiento sino de nuestro trabajo, es una aproximación técnica a cómo se excava. Es verdad que las condiciones de este yacimiento permiten hacer este tipo de aproximaciones metodológicas nuevas que somos los únicos en realizar.
-¿No lo hacen en otros yacimientos como el de Croacia?
-Hoy por hoy, los únicos que tomamos este tipo de medidas en excavación en el mundo somos nosotros. En otro yacimiento hacen algo parecido pero no con la meticulosidad y el rigor del nuestro. El Sidrón está siendo un referente respecto a esa manera de excavar. Y ¿por qué estos yacimientos? En última instancia, es una cuestión de casualidad, ni más ni menos. Y el hallazgo de este tipo de yacimientos tan singulares suele ser por suerte: alguien los encuentra por accidente; lo pone en conocimiento de los científicos y nosotros vamos detrás. Es verdad que hay programas de prospección y de hallazgos y hay muchos yacimientos que se buscan adrede. Pero El Sidrón y otros yacimientos donde la naturaleza se comporta de forma muy peculiar en algunos momentos para formarlos, honestamente hay que decir que se encuentran por casualidad.
-¿De dónde sale la financiación?
-Tenemos varías fuentes. Lo estrictamente relacionado con El Sidrón procede del Principado de Asturias, a través de convenios con la Universidad de Oviedo y con el CSIC. También tenemos proyectos de investigación directamente relacionados con el Ministerio de Ciencia y Tecnología y otros financiados por la Unión Europea.








