
Los bloques evitan que los coches penetren en la plaza. / ALFONSO
No sólo los árboles plantados junto al convento de Las Descalzas han suscitado comentarios. También los tres enormes bloques de granito colocados frente al convento para separar la plaza López de Ayala, donde está el Gobierno Militar, de la calzada, han provocado todo tipo de valoraciones.
Jacinto Mendoza asegura que esa nota de «diseño» no le desagrada. «A mí me parece correcta esa idea de integrar la naturaleza en la ciudad. Viene bien algo de improvisación».
Pero esas piedras colocadas para evitar que los coches penetren en en la plaza no son del gusto de todos. «A mí me hubiesen gustado más unos bancos normales», dijo sor Inmaculada.