EL PP CREE QUE NO ES EL MOMENTO PARA LA FUSIÓN

Para su presidente regional, José Antonio Monago, no es prioritaria la fusión en estos momentos, el impulso debe ser técnico y no político, y el cómo y el cuándo lo tienen que decidir los consejos de administración de las cajas «sin injerencia política».
Tomando una cita de San Agustín, «en tiempos de tormenta [crisis financiera y económica] es mejor no hacer mudanza».
Por contra el portavoz del Grupo Socialista, Ignacio Sánchez Amor, hizo pública toda una declaración de intenciones beligerantes por parte del PSOE y la Junta.
No van a adoptar un papel de meros testigos en el proceso, un papel ajeno a «lo que pase ahí fuera», donde «están pasando muchas cosas». Es más, los intereses propios de las cajas podrían «no coincidir» con los de Extremadura Los de esta última «no son los de una caja o una ciudad», advirtió Sánchez Amor.
Problemas a la vista
A la vista de estas dos intervenciones queda claro que el proceso de integración no va a ser ni mucho menos coser y cantar. Integración, que no fusión, es el concepto que aparece una y otra vez en el dictamen que se aprobó ayer relativo a Caja de Ahorros de Extremadura y Caja de Badajoz.
Mientras la fusión supone una unión total, la integración puede dar cabida a un acuerdo operativo pero respetando parcelas propias.
José Antonio Monago, presidente del grupo Popular, echa en cara a Guillermo Fernández Vara el haberse metido en un «charco» al apostar tan decisivamente por la fusión. «Usted ha dicho que 'o se fusionan, o las fusiono', ¿cómo manejará el problema de la sede?».
Su intervención la comenzó con la defensa de un sistema financiero extremeño fuerte, competitivo y comprometido con la Comunidad, pero conforme avanzaba fue añadiendo pegas a la conveniencia de la integración.
Por ejemplo, «no es una prioridad en estos momentos, al contrario de lo que ha dicho el presidente de la Junta». Las prioridades políticas son la crisis económica y el desempleo, mientras tanto hay que dejar actuar a las cajas.
Estas entidades poseen a su juicio una buena cifra de negocio en el panorama nacional financiero, por lo tanto deber ser las cuestiones técnicas y no políticas las que primen y la fusión no es la decisión ni el momento oportunos. Por ejemplo aún no se han aportado ni estudios ni informes rigurosos que lo aconsejen.
Qué pasa con la plantilla
Cualquier decisión debe estar guiada sólo por el interés general de los extremeños y la viabilidad técnica, y es preciso manejar garantías y cautelas para con la situación de los trabajadores, «dos mil familias con las que hay que hablar».
El voto afirmativo del PP al dictamen parlamentario no supone ningún cheque en blanco a la Junta, advierte Monago, que solicita si es preciso informes técnicos hechos por el Ejecutivo regional sobre la plantilla de empleados y las sucursales, «en resumen, qué nos traemos entre manos».
El énfasis que Fernández Vara ha puesto en la unión de las cajas puede llevar a pensar, critica Monago, que el presidente autonómico «quiere colocar a gente, o mantener a los que están».
Pese a tantas precauciones el presidente del PP tiene un sí final a la integración pero siempre que coincidan el «respeto al momento, a las formas, y a los órganos de las entidades».
O fusión, o adiós
El montón de cautelas que el PP tiene a dar este paso no sorprendió al Grupo Parlamentario Socialista. Mientras Monago revelaba su repertorio de dudas el presidente de la Junta Fernández Vara consultaba tranquilamente el correo del ordenador. El portavoz socialista Sánchez Amor apenas tomaba notas.
La intervención de este último se abrió con ironía respecto al «entusiasmo indescriptible» que Monago muestra por la operación. Pero el portavoz socialista lanzó seguidamente toda una declaración de intenciones que parecía más dirigida a las cajas que a cualquier otro destinatario.
Al PSOE le habría gustado ir más allá en el dictamen parlamentario aprobado ayer, pero la imposibilidad de hacerlo no quita que la Junta vaya a estar de brazos cruzados a ver qué pasa.
Es urgente, ya sea integración o fusión. «O nos fusionamos, o nos absorben», predice Sánchez Amor, que interpretó la intervención de Monago como la presencia dentro de la Asamblea de representantes «indirectos» de esas entidades financieras, en oposición a la crítica que el PP hace de la inclusión de políticos en los órganos de las cajas.
El PSOE y la Junta están decididos a impulsar la fusión tal y como están haciendo otros presidentes autonómicos en sus territorios. «A ver si por inhibirnos», razona el portavoz socialista, «vamos a dejar de hacer lo que otros sí hacen, para que al final vengan y se lleven nuestras cajas por separado».










