La Junta pierde el veto para oponerse a las grandes superficies

Dentro de un año desaparece la licencia autonómica necesaria para abrir grandes supermercados. Firman el plan estratégico para las tiendas de proximidad hasta 2013

J. L. A.
Firma del acuerdo para el comercio de proximidad.|BRÍGIDO/
Firma del acuerdo para el comercio de proximidad.|BRÍGIDO

Dentro de un año el Gobierno regional no podrá evitar la libre instalación de grandes superficies comerciales. Se acabó en la práctica la segunda licencia, la que da la Comunidad Autónoma. Por eso firmó ayer con los empresarios y sindicatos un Plan Estratégico del Comercio de Proximidad. El 1 de enero del año que viene entra en vigor en España una directiva comunitaria europea de servicios en el mercado interior, que autoriza a cualquier empresa a instalarse sin condicionamiento económico alguno. Hasta ahora la Junta de Extremadura había utilizado razones de saturación comercial para frenar la apertura de esas grandes empresas donde entendía que la oferta al consumidor estaba ya satisfecha; necesitaban una segunda licencia, la autonómica, añadida a la municipal. Será «muy difícil» En la nueva situación al Gobierno regional le quedarán ya sólo los mecanismos medioambientales y urbanísticos para regular la competencia comercial, pero con ellos le v a a ser «muy difícil» evitar la proliferación de grandes superficies, admite María Dolores Aguilar, vicepresidenta segunda y consejera de Economía, Comercio e Innovación. El director general de Comercio, Pedro Jara, participa hoy en Madrid en una reunión de las comunidades con el Gobierno, para defender la idea extremeña de no desligarse del todo de estas autorizaciones. La Junta ha transmitido al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio que le gustaría tener siempre voz para poder decir cuáles son los equipamientos comerciales que vengan a la Comunidad «independientemente de que los ayuntamientos tengan su capacidad». «A nosotros», solicita la vicepresidenta Aguilar, «nos gustaría también decidir sobre el establecimiento de estos grandes formatos que son claramente los que van a hacer más daño al sector tradicional». Plan de salvamento La liberalización del sector que se avecina es uno de los motivos de poner en marcha el Plan Estratégico de Comercio de Proximidad 2009-2013, que con 29,750 millones de euros pretende preparar a las pequeñas y medianas tiendas para el nuevo escenario de libre mercado. El plan lo firmó ayer la vicepresidenta económica de la Junta con el secretario regional de la Confederación Empresarial (CREEX), Juan Manuel Arribas, y los líderes de CC. OO. y UGT, Julián Carretero y Miguel Bernal, respectivamente. El proyecto tiene tres líneas de trabajo: conseguir un modelo equilibrado de comercio, apoyando al de las ciudades y al rural; desarrollo e innovación del sector mediante las franquicias y las nuevas tecnologías, y mejora de la formación de trabajadores y empresarios. El eje con más presupuesto, 21,5 millones de euros, es potenciar el papel comercial de los centros urbanos, y las tiendas en ellos instaladas; centros comerciales abiertos, mercados municipales de abasto y ayudas directas al pequeño y mediano empresario son algunas de las vías. Para el comercio rural las ideas van en torno a los mercadillos ambulantes o salas de exposición y venta de productos locales. «A ver cómo se aplica» Las dos asociaciones provinciales de empresarios del comercio, Fecoba (Badajoz) y Aeca (Cáceres) reciben con agrado este Plan Estratégico pero aguardan a ver «cómo se aplica». José María Reino, presidente de Fecoba, espera que la Junta pueda conseguir un equilibrio entre las «miles» de pequeñas y medianas empresas comerciales y las grandes superficies, y destaca la «gran aportación económica» que el comercio de proximidad hace a la región. «El pequeño y mediano comercio lo que pueda ganar lo reinvierte en Extremadura; otras modalidades los beneficios se los llevan fuera de España». Actualmente las ayudas que existen para el pequeño comercio así como para el resto de pymes son «insuficiente y poco realistas», critica Ángeles Acosta, gerente de la asociación cacereña Aeca. «Se está premiando la innovación, cosa que nos parece muy adecuada», pero hay ciertos sectores donde la innovación, tal y como la entienden las instituciones, «no puede llevarse a cabo, ¿qué puede crear un comercio donde se venda ropa?. Por ello nos parece necesario, para que el pequeño comercio pueda competir con las grandes empresas, darle las mismas herramientas». «Ponerse las pilas» En cualquier caso el comercio minorista «tiene que ponerse las pilas», avisa Juan Manuel Arribas, de la CREEX. Sin oferta de aparcamiento, con altos costes y pequeños beneficios «está en peligro su existencia». Para Miguel Bernal, de UGT, es importante que el sector salga de la crisis bien situado, y «con empleo de mayor calidad y cantidad», desea su compañero de CC. OO. Julián Carretero.

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