PLASENCIA

Pero ayer pasó. Lo mismo que en Segura de Toro, en Barrado o en Ladrillar. Aunque durase poco, los vecinos la vieron por la mañana en el pueblo. En Cabezabellosa y en el Torno, cayó más y aguantó mas. Unos kilómetros antes de llegar a ambos pueblos el paisaje era ya blanco. Cerca de Plasencia, la cima del Gordo blanqueaba por la mañana. Y la sierra de las Casas del Castañar. En el Valle, la nieve cuajó en Tornavacas y hasta en Jerte. Honduras permaneció cerrado todo el día. Durante la madrugada la nieve obligo a poner cadenas en Tornavacas. Y eso que las quitanieves bajaron desde Ávila durante la noche.
En Piornal, acostumbrados a los nevazos, era poca cosa lo que para otros es mucho. «Hay poca nieve y mala», explicaba el alcalde, Ángel Rama, visto que se había helado, lo que mermaba efectividad a las quitanieves a la hora de limpiar la carretera. Por el hielo, que obligó echar mano de la sal.
En La Garganta, segundo pueblo más alto de Extremadura, la quitanieves limpió la carretera del espeso manto acumulado. Lo anormal en estos pueblos es que no nieve en invierno. En el Ambroz, los copos velaron de blanco hasta prados y castañares de Hervás. E incluso cayó en Baños. «Dicen que ha llegado hasta el -Roma», comentaba un hervasense. En la Vera, Guijo de Santa Bárbara amaneció como «un pastel de Navidad», según expresión de una vecina. Como en otros pueblos, el sol la derritió pronto. En todo el norte, las sierras de las Hurdes, Lagunilla, Tras la Sierra, Tormantos o Gredos amanecieron blancas, hasta por debajo de la cota 800 metros. Es este invierno que no da tregua. Galería Más fotos en 'hoy.es'









