MERIDA

DATOS CATASTRO 2008
Sin embargo, la realidad es que, por ejemplo, un piso con un valor catastral de 35.000 euros en la calle Félix Valverde Lillo que se fijó en 1996 sigue siendo el mismo en 2009. Su precio real de compraventa, evidentemente, ha variado de forma ostensible.
Para salvar este desfase, en beneficio del Ayuntamiento y de los ciudadanos, la Gerencia Regional de Catastro y el Consistorio emeritense han iniciado la realización de una Ponencia de Valores, el instrumento legal a través del que se calcula los valores del suelo mediante un estudio de mercado y se fija la foto urbanística de la ciudad.
Antes de que acabe esta primavera, Mérida tendrá esta ponencia, que entrará en vigor en el año 2010 y que significará, en clave económica, una relevante modificación del IBI, cuyo importe se calcula en base al nivel catastral, y por tanto un aumento de los ingresos municipales por este concepto.
La última ponencia se concluyó en 1994, pero no entró en vigor hasta 1996. En 2000, Mérida estrenó su nuevo Plan General de Ordenación Urbana y arrancó un desarrollo urbanístico desconocido. El resultado es que, con este panorama, la Ponencia de Valores se ha quedado en un elemento bastante alejado de la realidad.
Inmuebles y solares
«La realidad urbanística de la ciudad no es su realidad catastral. La revalorización de los inmuebles y de los solares ha ido muy por encima del valor catastral», reflexiona Mercedes Moyano, delegada de Hacienda. Desde principios de legislatura, el nuevo Gobierno municipal se embarcó en la tarea de actualizar el Catastro Municipal a través de dos caminos. El más relevante, por su incidencia global, es la Ponencia de Valores.
«La ponencia va a afectar a todos los inmuebles, ya sean usados como domicilios o para otros usos. Y, posiblemente, cerca del 40 por ciento de la gente se pase por el Ayuntamiento para reclamar porque considere que la subida será elevada», avanza Diego Jiménez, jefe de gabinete del Catastro Municipal.
Jiménez avanza que el trabajo de la ponencia se encuentra en una fase embrionaria. La primera tarea fue realizar el año pasado una nueva cartografía catastral digital.
La cartografía digital se hará sobre una superficie de entre 1.600 y 1.800 hectáreas que abarcan el término urbano de Mérida, exclusivamente. El nuevo mapa ha sacado a la luz todas las nuevas urbanizaciones y bienes inmuebles que ahora mismo permanecen invisibles para el Catastro.
Tras ella, el Catastro se ha puesto en marcha para un nuevo estudio de mercado en Mérida para determinar cuáles son los nuevos precios de las viviendas en la capital autonómica según la zona y características de los pisos y, de esta forma, actualizar la Ponencia de Valores.
Convenio
Junto a esta ambiciosa Ponencia, el Ayuntamiento tienen firmado un convenio con la Gerencia Regional de Catastro para corregir errores, fundamentalmente vinculados con los inmuebles que no están dados de alta, aunque también se están subsanando errores de superficie y valoración.
La corrección de errores tendrá traslación directa a una mejora de la recaudación del Ayuntamiento. Así, en el periodo 2009-2011 se prevé ingresar 756.000 euros más por altas catastrales (omisiones y pendientes de tramitación); 310.000 euros por inmuebles diseminados en suelo rústico; 180.000 euros por reformas de inmuebles no declaradas y 200.000 euros por corrección de errores de valoración.
En la actualidad, el tipo impositivo del IBI se sitúa en 0,832 (0,80 en el último año, con lo que la subida es de un 4,05%). En el año 2000 estaba fijado en 0,75 y, un año antes, en el 0,60 por ciento, por lo que subió un 25 por ciento.









