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HOYes.tvHOYes.tv | RSS | ed. impresa | Regístrate | 10 febrero 2010

Extremadura

REGIONAL

El I.E.S.O. Vía Dalmacia de Torrejoncillo ha sido galardonado con el primer premio nacional en Buenas Prácticas

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Carrera hacia un mundo mejor
Los alumnos observan objetos elaborados con materiales reciclados de distintos tipos. / E.R.V.
A sus 16 años, María Eugenia Alba lo tiene muy claro. Estudiará Derecho porque «me gusta ayudar a la gente y quiero combatir las injusticias». Una opinión forjada, quizá, a través de sus vivencias, experiencias y sensaciones pero siempre acompañada por la educación. Ahondando sobre cuestiones más trascendentales, María Eugenia tampoco duda ni un ápice. «Los valores son muy importantes porque si todos nos formamos en ellos el día de mañana haremos un mundo mejor», explica.

Y es que, en una sociedad donde el materialismo es la nota predominante, no resulta tarea fácil despertar el interés por los valores humanos.

El Instituto de Educación Secundaria Obligatoria 'Vía Dalmacia' de Torrejoncillo lucha por este importante reto y ello le ha supuesto la obtención de un reconocimiento a nivel nacional. Recientemente ha recibido la comunicación del Ministerio de Educación, Política Social y Deportes en la que se concedía a este centro el primer premio nacional en Buenas Prácticas en Convivencia. Dotado con 2.000 euros para material escolar, el reconocimiento se ha concedido por el proyecto 'Hacia una comunidad democrática, abierta y participativa' implantado en el centro el curso pasado y que, por el momento, está obteniendo unos excelentes resultados.

«Perseguimos relacionar el proyecto educativo con los colegios, las familias y el entorno social», apunta Victoria Rodrigo, directora del instituto.

Un entramado tan complejo como hilado en cada uno de sus extremos, permitiendo así que todos los agentes implicados en la educación tengan su papel en esta ardua tarea. «Estamos totalmente convencidos de que los alumnos que crezcan, aprendan y maduren juntos en un ambiente educativo de sana convivencia, serán ciudadanos capaces de asumir las diferencias, respetar a los otros, dialogar y convivir. Este debe ser nuestro objetivo primordial», detalla la responsable del centro. Obtener este galardón «supone una recompensa al trabajo de todo el año».



Comisiones

La formación de cinco comisiones participativas se convierte en uno de los ejes fundamentales de esta iniciativa: medio ambiente; igualdad de género; actividades extraescolares y complementarias,; convivencia y mediación; divulgación y comunicación. Éstos son los subgrupos en los que se desgrana la comunidad participativa.

«Me gusta la naturaleza; tenemos que cuidarla, la necesitamos», explica David Díaz, un estudiante de 15 años, miembro de la comisión de medio ambiente. Al igual que el resto de grupos, se reúne con sus compañeros durante los recreos y concretan las acciones que llevar a cabo en el I.E.S.O. La importancia del reciclaje, de la energía o del agua son algunos de los temas tratados. «Antes no reciclaba pero he aprendido muchas cosas y las intento poner en práctica», indica David, quien también hace partícipe a sus padres de estas acciones benevolentes para la atmósfera.

«Normalmente a la educación en valores no se le concede tanta importancia como al terreno académico», sostiene Marisol Espejo, coordinadora de la comisión de Igualdad. «Hay padres machistas que transmiten estas ideas a sus hijos y éstos también necesitan escuchar otros valores», apunta. Para esta docente, el premio nacional «conlleva mucha satisfacción».

No es de extrañar. La puesta en marcha de un proyecto como éste acarrea largas horas de trabajo y esfuerzo. Apenas transcurre una jornada en la que las instalaciones educativas no alberguen una actividad encaminada a que los alumnos interioricen la importancia de los valores: exposiciones, concursos, carteles ó debates, entre muchas otras. Todos los medios a su alcance son aprovechados.

A José Antonio León, de 15 años, le interesa la mediación. «Hicimos un curso para aprender cómo mediar cuando existe un conflicto y ahora prepararemos un fin de semana para seguir trabajando».



Compromiso zonal

Las drogas son una de las cuestiones que más preocupa a cualquier padre. Desde el instituto se ha instado a los distintos alcaldes de la zona a crear las comisiones de drogodependencias que no existían en las distintas poblaciones excepto en Torrejoncillo. Casas de Millán, Holguera y Cañaveral las han puesto en marcha este curso.

Además, se está elaborando un plan de actuación común para poder prevenir y solventar el problema de consumo de drogas y alcohol entre los jóvenes.

Los retos tan importantes y enriquecedores conllevan un largo período de tiempo. En este instituto saben que trabajar en pro de los valores es «una tarea inacabada» porque siempre quedan asuntos por llevar a cabo. Pero también son conscientes de que los frutos se recogerán en el mañana porque serán mejores personas.
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