CACERES

APUNTES
«Queremos otro sitio, no Río Tinto», era el mensaje de la presidenta de la asociación de padres y madres, Maite Guillén. Ayer acompañaba a María de los Ángeles Pozo a última hora de la mañana, cuando la reunión ya había finalizado y la decisión de protestar con todos los medios a su alcance era un hecho. Los familiares de los alumnos lo tienen claro: Río Tinto no es el futuro que quieren para ellos. «Nos hemos reunido y nos mantenemos firmes en nuestro planteamiento. No queremos Río Tinto. Nos vamos a movilizar a partir de enero». María de los Ángeles Pozo señala que a la vuelta de las vacaciones navideñas se convocará un nuevo encuentro entre los padres para abordar con detalle las decisiones que se puedan tomar: «Está decidido y nos movilizaremos. Queremos alguna medida de presión que nos permita llegar a la gente y que sirva para expresar nuestra disconformidad con un posible traslado a Río Tinto». El futuro residencial es calificado como «un lugar aislado y no adecuado» por las familias de los niños, de ahí que haya salido a relucir un barrio más integrador, a priori, como Nuevo Cáceres. No obstante, ese destino tampoco parece demasiado claro a tenor de las palabras de su presidente vecinal y ex presidente de la AMPA de Proa, José María Tovar: «Sería una gran contradicción plantear el Nuevo Cáceres como ubicación de Proa. Aquí hay casi una decena de centros especiales, para sordos, síndrome de Down... No creo que los vecinos se muestren demasiado de acuerdo en perder un futuro colegio para que traigan el centro de Proa, sobre todo porque no es necesario. Puedo demostrar que la distancia hacia cualquier punto de la ciudad puede llegar a ser casi idéntica desde el actual enclave y desde el Nuevo Cáceres». Tovar recuerda que con él en la AMPA de Proa se alcanzó un acuerdo que en 2006 anunció el propio Rodríguez Ibarra como presidente de la Junta de Extremadura: «Se llegó a un acuerdo total para hacerlo en el mismo lugar en el que está, que además es ideal. ¿Por qué no se hizo? En mi opinión, esa oportunidad se perdió por una mala gestión de los actuales responsables de la AMPA, por prepotencia y altanería de estas dos mujeres», en alusión a las actuales dirigentes.
«Los padres pueden denunciar el estado del colegio, sus deficiencias y lo que quieran, pero creo que el lugar en el que debe ir ubicado el centro no les corresponde decirlo», recuerda Tovar, que remacha: «La culpa de lo que está ocurriendo y del tiempo perdido la tienen las personas que llevan la AMPA».
Aldea Moret
Desde la Asociación Socio-cultural Aldea Moret se apostó ayer por la continuidad del centro en su ubicación, a lo sumo por su traslado a Río Tinto «siempre que no se apruebe la recalificación del terreno». Juan Jesús Tato, portavoz de la asociación, mantiene que la carencia de recursos públicos en el barrio «justifica que se impida la desaparición de los que ya hay, y Proa es uno de ellos».
«Los terrenos en los que está deben dedicarse en todo caso a dotaciones culturales, educativas o de uso social, pero nunca a levantar más viviendas», advierte. Abierto de nuevo el debate, casi tres años después de que se hiciese oficial que Proa tendría nuevo colegio en Aldea Moret, el próximo paso puede ser una guerra abierta, con movilizaciones incluidas, entre los padres, que dicen que se quedan y no van a Río Tinto, y el Ayuntamiento.









