DON BENITO

La rehabilitación y embellecimiento de ese enterramiento es continuidad del arduo trabajo iniciado en su día por Pedro Berrocal y tantos otros en los años de la Transición. Ahora, una comisión encabezada por Luis Aparicio ha tomado el relevo a la tarea de honrar y dignificar la memoria de cerca de cien represaliados.
El monumento 'Memoria Viva' se compone de una especie de pirámide que simboliza la vida. En lo alto se sostiene un fragmento de pizarra donde queda constancia de los nombres de los homenajeados y de donde brota agua como símbolo nuevamente de vida, porque, como se dijo ayer en varias ocasiones «la única muerte es el olvido».
El acto congregó a decenas de familiares -herederos de sangre y de ideas, llegó a definirse- procedentes no solamente de distintos puntos de Extremadura, sino de fuera de la región. El preámbulo tuvo lugar junto a la capilla del cementerio con la actuación de un dúo de cuerda y diversas intervenciones, como las de Luis Aparicio, miembro de la ejecutiva local del PSOE; Julio Carmona, secretario general local; Pedro Escobar, coordinador regional de Izquierda Unida, y Francisco Fuentes, secretario provincial del PSOE. Cerró el turno de alocuciones Antonio Mendoza, en representación de los familiares. «Esto es un acto de justicia. Nadie debe imponer sus ideas con la violencia y esto va también ahora por ETA y por Al-Qaeda», dijo Mendoza, quien perdió a su padre, concejal, con solo 45 años de edad.
A continuación se descubrió el monumento y se produjeron las escenas más emotivas cuando los familiares fueron desfilando por el monolito depositando flores dando fin a un acto sencillo y diciendo un «¿Hasta siempre queridos ausentes!»








