QUIEREN REVITALIZAR LA ZONA

De esta forma, el alcalde, Miguel Celdrán, cumplirá un compromiso adquirido hace meses, cuando garantizó que el Ayuntamiento llevaría a cabo la rehabilitación del inmueble independientemente de que consiguiera alguna de las dos subvenciones nacionales a las que había optado.
Función social
El concejal de Urbanismo, Celestino Rodolfo, explicó que la idea consiste en dar a la edificación una función social para el barrio. De ahí que la iniciativa pase por los locales para asociaciones y la biblioteca, así como pretendan adecentar el entorno. Por el momento, los servicios técnicos se encuentran estudiando el proyecto, por lo que aún carece de un presupuesto concreto. No obstante, el edil consideró que podría rozar el millón de euros.
El primer paso que dará el Ayuntamiento será el refuerzo de la estructura del edificio, después de que un estudio realizado por una empresa externa aconsejara la actuación.
El informe explica las deficiencias que ha causado el paso del tiempo en el inmueble. Así, indica la necesidad de intervenir sobre el edificio. Aconseja la sustitución de losas en las zonas de voladizo para garantizar la estabilidad estructural, donde las patologías son «suficientemente importantes», o mediante refuerzo sobre forjados y soportes que mejoren las condiciones resistentes y de formación del inmueble.
Según consta en el escrito, existen «problemas de conservación de las armaduras (oxidación) y desprendimientos de espesores de recubrimientos y revestimientos, así como deterioros en zonas próximas a extremos de voladizos». Añade el documento que existen fisuras en arranque de pilares de las plantas baja y primera, sobre todo, en la zona perimetral del edificio, así como humedades por infiltración en la cara interior del forjado de la primera planta.
Por todo ello, aconseja el refuerzo de la estructura del inmueble, que se comenzará a ejecutar en las próximas semanas. De forma paralela a la actuación, Urbanismo continuará elaborando el proyecto y diseñando la actuación en la plaza, en la que se trataría de evitar los aparcamientos de vehículos.
La conversión del antiguo mercado de abastos en una biblioteca y locales para asociaciones resulta de la combinación de los proyectos con los que el Ayuntamiento optó a distintas subvenciones.
Por un lado, el Consistorio incluyó la recuperación de este edificio en la Iniciativa Urbana, un programa con el que aspiraba a inyectar 17 millones de euros en el Casco Antiguo. En él se planteaba la conversión del inmueble en una guardería infantil para los vecinos que también pudieran usar los clientes del centro comercial. En ese mismo lugar planteaban una ciberteca, que consistiría en una infraestructura de acceso público a nuevas tecnologías y que incluía una pequeña biblioteca de barrio. Esta actuación supondría 500.000 euros.
Por otro lado, el Consistorio presentó otro proyecto para optar a otra subvención que concedía el Ministerio de Administraciones Públicas. En esta ocasión, planteó convertir los puestos del antiguo mercado en locales para asociaciones, archivo y almacén. La rehabilitación supondría un coste de 700.000 euros.
El Ayuntamiento no consiguió ninguna de las dos subvenciones, por lo que tendrá que correr con los gastos de la actuación.









