PEDRO PÉREZ ENFERMO ALCOHÓLICO

-¿Qué supone para un enfermo alcohólico el Día sin Alcohol?
-Como todas las fechas señaladas, es una jornada conmemorativa; aunque creo que el Día sin Alcohol debería celebrarse todos los días del año, porque es una enfermedad importante, que representa la cuarta causa de mortalidad en España. Quizá se le debería prestar más atención de la que en estos momentos se le presta. Además, el ámbito de la enfermedad alcohólica no es sólo el enfermo en sí, sino también todo el entorno familiar y social.
-¿El alcoholismo se considera una enfermedad?
-Sí, es una enfermedad. Lo que pasa es que el enfermo alcohólico no es el que está debajo de los cartones, o con una botella sentado en una esquina. Un enfermo alcohólico es aquel que cuando toma su primera copa ya no puede dejar de beber, porque se lo pide el cuerpo. Y tampoco es sólo aquel que bebe todos los días, hay enfermos que beben los fines de semana. Te puedes ir un viernes por la tarde y, como es una droga, ya no sabes cuándo volver a casa.
-Como enfermedad, ¿recibe el tratamiento adecuado de los servicios sanitarios?
-Los servicios sanitarios prestan su cometido dentro de sus medios, pero yo querría resaltar la labor de las Alrex (asociaciones de alcohólicos rehabilitados), porque no es fácil para la sanidad pública afrontar esta enfermedad. Para llevar a cabo la rehabilitación se necesitan unos facultativos especialistas, y se necesita acudir a las terapias durante un tiempo. Ahora mismo, con las consultas médicas masificadas, eso sería imposible. El enfermo alcohólico necesita ayuda para tratar de evitar el efecto de ese cromosoma mental que te pide alcohol, porque no deja de ser una adicción. La administración y ciertas entidades están prestando su apoyo, pero su labor no será tan importante como la de las asociaciones. Todos los que pertenecemos a Alrex nos consideramos una familia, recibimos una terapia directa. Es distinto.
-¿Esta enfermedad se puede curar?
-No. Lo mismo que yo soy miope, y seré miope toda mi vida, la enfermedad alcohólica es para siempre. Es incurable, como otras. Afecta a la salud, al entorno familiar, laboral, económico... Genera culpabilidad, destruye la autoestima... Una vez que dejas de beber todo eso se rehace, pero no dejas de ser un enfermo. Erradicar del cuerpo la adicción física requiere poco tiempo, pero la psicológica sólo se quita a través de muchas terapias.
Más atención
-¿Cree que hace falta una perspectiva más amplia sobre el alcohol, como ocurre con el tabaco?
-El tabaco no deja de ser una droga, pero es una droga que te afecta a ti solo, no a tu entorno social y familiar. En cuanto a la publicidad, se da a conocer el día conmemorativo, se celebran jornadas de convivencia... Si estamos diciendo que es la cuarta causa de muerte a nivel nacional, debería tener más atención. Porque el que necesita insulina la necesita todos los días, y el que necesita alcohol lo necesita todos los días. Por eso quitar la adicción alcohólica requiere un tratamiento diario. Una vez rehabilitado ya no es tan intensivo, pero no se puede dejar de ir a terapia. Yo no voy todos los días, todas las semanas o todos los meses, pero cada cierto tiempo te ayuda a reflexionar y a ponerte de nuevo las pilas. Al principio no es fácil, porque no deja de ser una droga, dura, pero al final es muy reconfortante. Como en un puzzle, recompones tu familia, el entorno social, el tema laboral... Te encuentras vivo.









