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HOYes.tvHOYes.tv | RSS | ed. impresa | Regístrate | Lunes, 21 mayo 2012

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El biólogo y ecologista Arturo López Gallego documenta en un libro 109 lagunas de la región Denuncia la desprotección que tienen estos entornos acuáticos de gran valor medioambiental
24.10.08 -

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Humedales, el paisaje ignorado
Laguna en La Albuera, una de las más grandes. Al lado, Arturo lópez Gallego, autor del libro. / A. L. G. Y C. M.
Tienen un alto valor ecológico y pasan desapercibidas. Son señas de identidad medioambiental en Extremadura y ninguna administración las ha catalogado. En ellas anidan las aves más raras que se ven en la región, pero su situación legal es ambigua. Son las lagunas y humedales, «que no son ni charcas ganaderas ni embalses», matiza el biólogo pacense Arturo López Gallego, de 44 años y portavoz de Ecologistas en Acción en Badajoz.

Acaba de publicar 'Lagunas naturales de Extremadura. Inventario fotográfico de las lagunas temporales de origen natural', 273 páginas en las que repasa este accidente acuático de la naturaleza de los que ha conseguido catalogar 109 casos en total. 12 están en la provincia de Cáceres y el resto en Badajoz, donde el relieve es más llano, arcilloso e impermeable. Muchas de ellas las ha fotografiado desde un ultraligero y otras ha aprovechado cuando han tenido agua para estudiarlas de cerca, ya que en los años o estaciones secas la laguna, aparentemente, desaparece.

«Suelen tener -dice el experto- menos de diez hectáreas, aunque en Extremadura tenemos dos que superan esta superficie, la de La Albuera y las de Palancoso, en Navalmoral de la Mata. También las tenemos de una y tres hectáreas. De todos modos, en la zona del Villanueva del Fresno hay otras más pequeñitas pero muy curiosas porque creo que son de las pocas salinas que hay en Extremadura. Habría que analizar el agua, pero cuando se secan el terreno tiene otra coloración. Tendrán mil metros cuadrados cada una y sería interesante comprobarlo».

Para López Gallego los humedales no son simples anécdotas del paisaje pese a estar ignorados en Extremadura. «El valor medioambiental que tienen es muy alto», declara. En ellos ha observado desde una flora excepcional a crustáceos y aves de familias muy especializadas y poco comunes.

«En un embalse se ven siempre las mismas anátidas, aquí no, son más raras, desde tarros canelos propios de África a moritos, que es un bicho propio de Doñana pero bastante raro en Extremadura. Se ven animales distintos porque explotan otro tipo de recursos que no hay en los embalses».

En su opinión, el estado de conservación de la mayoría de las lagunas es «nulo, nefasto. En muchas de ella se han construido canales de drenaje para secarlas. Se debe a que siempre han tenido muy mala fama porque eran focos de paludismo, pero esta enfermedad ya no existe. Otras veces los labradores pasan el tractor por encima cuando están secas y destruyen así animales y plantas que están allí aletargados. En el caso de las lagunas de Torremejía, cerca de la la carretera de Alange, a alguien se le ha ocurrido plantar una central solar justo encima. Nosotros alegamos en contra, pero la Junta de Extremadura le dio el visto el bueno, algo increíble».

«Habría que deslindarlas»

Una de las intenciones del libro que anoche se presentó en el Ateneo de Badajoz es «hacerle parte de su trabajo a la administración», pero también dejar patente algo que, según López Gallego, está recogido en la Ley de Aguas.

«Desde Ecologistas-Extremadura vamos a iniciar una campaña en defensa de nuestros humedales. Según la Ley de Aguas, las lagunas y humedales tienen que considerarse como dominio público hidráulico siempre que no esté especificado algo en contra en el Registro de la Propiedad de la finca. La situación legal se explica en el libro y también que deberían deslindarse igual que los ríos son espacios públicos. No es lo mismo que una charca ganadera que se hacen con un fin específico. La Confederación Hidrográfica del Guadiana en sus publicaciones nunca hablan de lagunas sino de humedales para que no le afecte este matiz y no tener que deslindarlo, pero en realidad son lo mismo y en ellas no se puede meter un tractor igual que no se puede hacer en un río».

Para este biólogo ecologista, la presencia de Extremadura en la Expo de Zaragoza promocionando nuestra agua dulce está enfocada de modo erróneo.

«Me parece -dice- un planteamiento cateto. Sacar fuera la imagen de que Extremadura es una tierra de muchos embalses me parece hortera porque no es un recurso digno de elogiar teniendo en cuenta que un embalse lo puede construir cualquiera en cualquier sitio. Otra cosa es, por ejemplo, la estepa de La Serena. En Aragón promocionan el desierto de Los Monegros y nuestra estepa o nuestras dehesas lo superan con creces. Para mí un embalse no es más que un cúmulo de agua con un valor medioambiental muy bajo. Yo los llamaría desiertos de agua que lo que hacen es destruir todo lo que inundan, como ha pasado con Alqueva.
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