
Los alumnos cuentan con un decálogo de normas comunes para colegios e instituto con las que deben familiarizarse desde muy temprana edad y un código de conducta basado en el respeto como objetivo último de nuestro Proyecto de Paz e Igualdad.
«Unirse y trabajar en equipo ha sido una labor ardua y, en vista de los resultados inmediatos, muy provechosa», explica Rodrigo. La agenda educativa, fruto de este trabajo se inscribe a la vez en el Plan de Convivencia que la Junta de Extremadura lleva a los centros educativos.









