REGIONAL
Sillero añadió que la actual crisis económica no paraliza los planes de construcción de la refinería, aunque reconoció que la estructura financiera del proyecto será más complicada. «La crisis afecta a todo el mundo, pero el proyecto tiene un soporte muy sólido y soportará perfectamente la financiación», afirmó el consejero delegado del Grupo Gallardo.
Las previsiones con las que trabaja este grupo son que a principios de 2009 esté aprobado el estudio de impacto ambiental, requisito imprescindible para iniciar la construcción. Según explicó Sillero, la empresa ha enviado ya las contestaciones a todas las alegaciones que se han presentado. Las respuestas irán al Ministerio de Industria, que las trasladará al de Medio Ambiente, y éste deberá proponer los cambios que estime oportunos y aprobar la declaración final de impacto ambiental.
«A partir de ahí podríamos comenzar la construcción», afirmó Juan Sillero. La previsión de la empresa es que, si se cumplen esos plazos, la obra de la refinería termine en 2011 y comience a funcionar en 2012.
«Cuanto antes»
Respecto a la cuestión de los plazos, Julián Carretero, secretario general de CC.OO. en Extremadura, insistió en la necesidad de que se agilicen los trámites y que la refinería se empiece a construir «cuanto antes». Para el sindicato resulta «incomprensible» que proyectos de las mismas características promovidos por los grandes grupos petroleros, como Repsol, en Cartagena y Cepsa en Huelva, estén ya en marcha, y en cambio el que promueve el Grupo Gallardo esté todavía pendiente de la declaración de impacto ambiental. Carretero consideró que sería «una irresponsabilidad» que los gobiernos no solventaran la compatibilidad entre industria y medio ambiente para que el proyecto de refinería Balboa salga a adelante.
A juicio de Julián Carretero, la crisis económica hace que el proyecto de la refinería sea más importante. Ya sólo en la fase de obra contribuiría a paliar de manera significativa el paro que se está generando en el sector de la construcción. También Francisco Carbonero, secretario general de CC.OO. en Andalucía, expresó abiertamente su apoyo al proyecto, que también afecta a Huelva. Carbonero afirmó que la refinería potenciará el puerto de Huelva y agradeció al Grupo Gallardo que haya elegido esa salida al mar. «Que en momentos de crisis haya empresarios autóctonos que quieran invertir es de agradecer», añadió. Carbonero pidió a la Junta de Andalucía que, por prudencia, no paralice por mucho tiempo ni éste ni ningún otro proyecto industrial que genere empleo. «Yo le pediré al Gobierno andaluz que agilice los trámites al máximo en todo lo que tenga que ver con el oleoducto». Carbonero insistió en que hay que apoyar a las zonas históricamente deprimidas para que salgan adelante proyectos que generan riqueza.
A la pregunta de si la crisis económica tiene algún efecto sobre el accionariado de la refinería (en el que hay tres entidades financieras), Sillero respondió que la estructura accionarial de la refinería no ha cambiado. El grupo Gallardo participa con el 47%, la Junta, a través de la Sociedad de Fomento Industrial de Extremadura (Sofiex), pone el 20%, BBVA, Caja Madrid e Iberdrola tienen un 10% cada uno y Caja Extremadura un 3%. «Creo que ninguno de los accionistas tendremos dificultades para desembolsar nuestra cuota de capital», apuntó Sillero.
Financiación
«La financiación es un problema mucho más delicado. Habrá que hacer una en la que nos ayudarán nuestros socios financieros, pero no van a ser ellos los que pongan todo el capital. Entrarán bancos internacionales y nacionales que no tienen por qué estar en el accionariado», reveló Sillero. «Son dos cuestiones distintas».








