Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
HOYes.tvHOYes.tv | RSS | ed. impresa | Regístrate | 9 febrero 2010

Mérida

MIGUEL PADILLA PRESIDENTE DE LA PLAZA DE TOROS DE MÉRIDA

Miguel Padilla compagina el cargo de presidente de la Plaza de Toros de Mérida con el de director de la Uned

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«Torear es un ritual cruento, pero muy emocionante porque conecta con el público»
Miguel Padilla, en la Plaza de Toros del Cerro de San Albín./ BRÍGIDO
Natural de un pueblo de Toledo pero casado con una extremeña originaria de Guareña desde hace ya 35 años, conoce bien cómo se mueve la ciudad. Desde hace más de cinco años Miguel Padilla es director del centro de la Uned en Mérida, además de profesor de Metodología de las Ciencias del Comportamiento. Compagina esta labor con la de presidente del Coso del Cerro de San Albín, o lo que es lo mismo, la Plaza de Toros de Mérida.

-¿Cómo definiría esta plaza?

-Es un coso precioso que está en un sitio sagrado. Aquí había un templo dedicado a Mitra que tenía que ver con la divinidad oriental.

-¿Y cómo compagina la labor docente con la de presidente de la Plaza de Toros?

-Pues bien, porque la feria son cinco días y lo de ser profesor es durante todo el año. Además, los que tenemos aficiones taurinas las seguimos en los ratos de ocio y procura uno estar puesto.

-Su pasión por los toros ¿desde cuándo la siente?

-Mi padre era aficionado al toreo, un cuñado mío, que ya no está, quiso ser torero y además tengo muchos amigos banderilleros. Pero la afición más importante me ha venido cuando he comenzado a reflexionar sobre qué es esto de los toros.

-¿Y qué es?

-Para mí el toreo, aparte de un arte, tiene que ver mucho con el comportamiento del animal con la etología (ciencia que estudia el comportamiento de los animales en libertad), con esa lucha agónica que hay entre el toro y el torero, en uno domina al otro y viceversa. Y para dominar, el torero utiliza unos engaños, porque burla, aplicando unas normas de comportamiento que se basan en el refuerzo y en el castigo. Leyes universales del aprendizaje que hablan de por qué la bravura y la repetitividad en la embestida. Ese estudio es lo que me ha atraído.

-Lo de ser presidente de una plaza de toros ¿cómo llega?

-Ha sido una cosa circunstancial. Llevo 20 años presidiendo corridas en la Plaza de Toros del Espinar, en Segovia, ciudad a la que un día llegué por motivos personales.

La figura del presidente

-¿Qué hay que entender de la figura de un presidente de un coso?

-En todo acontecimiento, sobre todo en este que tiene tanta tradición hay una norma y el presidente siempre ha representado la autoridad, no para imponer criterios, sino para seguir un reglamento. Todo está pautado y los toreros saben bien lo que tienen que hacer. Es el presidente el que garantiza que lo tienen que cumplir.

-¿Qué emociones le producen esta Plaza de Toros?

-Esto es un rito. Torear es un ritual cruento con sangre, donde están presentes Eros y Tánatos, donde un toro pelea hasta la muerte. La gente responde al veredicto con silencio, aplaude, se emociona. Es un ritual emocionante que conecta con el público. Cuando hay un muletazo hondo de verdad, un retazo de arte, el reconocimiento sale de dentro.

-A la hora de conceder orejas como trofeos ¿qué factores tiene en cuenta a la hora de decidir cuántas se les otorga?

-El presidente concede la primera oreja si hay mayoría del público que la pide. Haya matado el maestro como haya matado, haya puesto la espada donde la haya puesto. La segunda oreja, potestativa del presidente, puede ser concedida siguiendo unos criterios: que la pida el público, que el torero haya hecho durante la lidia las cosas bien y que ponga bien la espada. Yo en caso de duda siempre me rijo en favor de lo que haya dicho el público, aunque no se debe premiar siempre cuando el torero sea famoso, sino que hay que atender al resultado. Además, no son las mismas las circunstancias de un novillero que empieza que de un maestro consolidado, la exigencia del público es diferente. Es complicado, porque todo es relativo y nadie está en posesión de la verdad.

-La polémica con la segunda oreja que no concedió a Cayetano Rivera Ordoñez en la pasada corrida de Feria ¿la entiende?

-Creo que ha habido una disparidad de criterios. Hay gente que opinaba que tenía que haber salido con dos orejas y por la puerta grande como sus dos compañeros. A mí también me hubiese gustado, pero su toro fue complicado y no fue una faena de oreja. Lo intentó enormemente pero esta vez no lo consiguió.

-En la actualidad ¿quién es para usted la máxima figura del toreo?

-La Feria de Mérida ha tenido un cartel muy completo. Han venido toreros muy buenos con toros bien presentados. Pero para mí, Miguel Ángel Perera, es el primer torero del escalafón. Torero largo, lleno de recursos y magnífico.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS